A pesar del tremenedo calor, alcanzaba casi los 37 grados de temperatura y los turistas disfrutaban del agua del mar, los bañeros debieron imponer el protocolo establecido luego de izar las banderas negras ante la tormenta eléctrica que se desató y que hacía peligrar la vida de los veraneantes.
Esta misma tormenta dejó sin luz eléctrica a San Antonio Oeste y el Puerto por el lapso de varias horas, ya que un rayo alcanzó una torre de tendido de cables en la zona de la ruta nacional 3 y los trabajadores de EDERSA debieron operar a destajo para solucionar el inconveniente.
Las playas que no cuentan con servicios de guardavidas, las personas permanecieron en el lugar, ya que no hubo lluvia y el viento no era frío, así que siguieron disfrutando de las playas, no obstante las del centro se despejaron por la solicitud del peligro de rayos en la costa. (Actualidad RN)