El encuentro se jugará en el Polideportivo Carlos Cerruti, otro de los estadios míticos de la máxima competencia del basquetbol argentino, con el objetivo de traer un resultado que de un aire festivo al cierre del 2016 el cual concluirá con el juego Hispano- Olímpico en la capital santacruceña, pero primero está éste paso, tan importante como el siguiente para el Celeste, que vive día a día, paso a paso ésta participación en La Liga.
La realidad de ambos los muestra en la zona baja de cada una de sus conferencias, aunque el Griego logró acomodarse y en 21 partidos alcanzó las 8 victorias y se encuentra anteúltima posición por sobre Echagüe y sus nombres propios no dejan lugar al exceso de confianza para los Celestes ya que Bruno Lábaque, Gabriel Mikulas, Walter Baxley, Diego LoGrippo y Pete Mickeal, hablan de un equipo respetable cuanto menos. Es el equipo líder en rebotes totales con un promedio de 40,4 por juego, con 12,3 por juego en ofensiva donde afianza su liderazgo. También es el equipo que mayor porcentaje de simples consiguió hasta ahora y el segundo con más faltas recibidas y líder en puntos de segunda chance con un promedio de 11,4.
Matías Bernardini hizo referencia al rival de turno y expresó: "Es un equipo con grandes jugadores aunque venga con resultados irregulares, pero nosotros tenemos que intentar jugar exactamente igual que con Instituto y que esos pequeños detalles se definan en nuestro favor."
Hispano por su parte espera la vuelta al campo de Mariano Byró, quien luego de su lesión no vio minutos y Gonzalo Torres se recupera de una faringitis, aunque eso no impidió que esté en campo ante La Gloria. El santacruceño busca concluir un gran año calendario obteniendo un buen resultado en el cierre de la gira para volver a casa con resultados positivos de su salida a la ruta.
El Polideportivo Carlos Cerruti verá por primera vez al equipo más austral de la competencia y como es habitual en tierras cordobesas, se esperan muchos hinchas Celestes, al igual que lo ocurrido en el juego ante Instituto.