Con 171 votos a favor y solo uno en contra, la Cámara de Diputados dio media sanción a la denominada “ley Micaela” sobre prevención de violencia de género, un proyecto que el Gobierno se vio obligado a incluir en el temario de extraordinarias tras el impacto de las últimas denuncias de abuso sexual.
La iniciativa, que tomó ese nombre en homenaje a Micaela García -la joven asesinada en abril de 2017 en Gualeguay- establece la capacitación obligatoria en género para todas las personas que integran los tres poderes del Estado en todos sus niveles y jerarquías.
Según este proyecto, cada organismo estatal definirá la modalidad de las capacitaciones, que deberán ponerse en marcha dentro del primer año de vigencia de la ley. El Instituto Nacional de las Mujeres (INAM), como autoridad de aplicación de la norma, deberá certificar la calidad de esas capacitaciones, y tendrá a su cargo las que correspondan a las máximas autoridades de cada poder.