Actualmente el proyecto es considerado la obra de generación hidroeléctrica más grande del país de carácter puramente nacional, ya en funcionamiento las represas Kirchner-Cepernic aumentarán en un 15% la generación hidroeléctrica del país (energía renovable no contaminante) permitiendo el abastecimiento de energía a más de 600.000 hogares argentinos.
Al mismo tiempo, la construcción de las represas posibilitará el desarrollo de futuros proyectos de generación de energía renovables intermitentes (eólica y solar) al proveer de estabilidad y seguridad al sistema.
Por otra parte, además de fortalecer el trabajo conjunto y la asociación estratégica integral con la República China, la edificación del complejo hidroeléctrico patagónico permite la generación de trabajo argentino. En la actualidad brinda empleo directo a 2.205 personas -167 trabajadores de nacionalidad china y 2.038 de nacionalidad argentina-, sin embargo, cuando se alcance la máxima capacidad de trabajo, brindará empleo a aproximadamente a 6.000 personas en forma directa y 10.000 en forma indirecta. De esta manera, la economía regional se ve dinamizada por generación de empleo, compra de materiales, equipos, productos y la contratación de distintos servicios.