El sector educativo universitario y preuniversitario se prepara para una jornada de alta tensión. Este jueves 19 de febrero, las aulas de las universidades nacionales de todo el país permanecerán vacías en el marco de un Paro Nacional con movilización, una medida de fuerza que busca frenar lo que los gremios califican como un "atropello a la dignidad trabajadora".Un reclamo que trasciende lo salarialSi bien el atraso de los sueldos frente a la inflación es el detonante inmediato, el malestar docente tiene raíces más profundas. Según el comunicado emitido por los sectores organizados, el paro se fundamenta en tres pilares críticos:Rechazo a la Reforma Laboral: Los gremios denuncian que las modificaciones legales propuestas representan un "retroceso histórico" que se intenta presentar como una solución modernizadora.Defensa de las Paritarias: La docencia advierte sobre un intento de eliminar los espacios de negociación colectiva y la estabilidad laboral.Dignidad Docente: "El salario no alcanza y la dignidad no se negocia", reza uno de los puntos más fuertes de la convocatoria."Nos quieren sin paritarias, sin estabilidad y sin voz. Pero la docencia sabe organizarse y hacer historia", expresaron referentes del sector a través de sus canales oficiales.El impacto de la medidaSe espera que la adhesión sea masiva en las principales casas de altos estudios y en los colegios preuniversitarios dependientes de las universidades nacionales. La jornada no solo consistirá en el cese de actividades, sino que incluirá movilizaciones en distintos puntos del país, donde se visibilizará la crisis presupuestaria que atraviesa el sistema científico y educativo.Las claves del conflictoEje del reclamoMotivo de la protestaSalariosDenuncian que los ingresos actuales no cubren la canasta básica.Reforma LaboralSe percibe como una pérdida de derechos adquiridos.Futuro del sectorAfirman que sin derechos laborales no hay calidad educativa posible.La jornada de este jueves se perfila como una demostración de unidad sindical en un contexto político y económico complejo. Para los organizadores, la consigna es clara: parar para defender el futuro.