Bajo un clima de fuerte movilización, los trabajadores postales de la capital santacruceña hicieron sentir su reclamo. La adhesión al paro en la ciudad fue contundente, reflejando el malestar de un sector que, a pesar de mantener la operatividad de un servicio esencial, denuncia una realidad económica asfixiante.
Cintia Miranda, empleada del correo y Secretaria General de FOECYT, fue la voz del reclamo en las calles locales. En una entrevista exclusiva, la dirigente gremial trazó un panorama crudo sobre la situación salarial y el rechazo a las políticas de reforma laboral que se impulsan a nivel nacional.
Salarios de subsistencia y el drama del Norte
Miranda fue tajante respecto a los ingresos del sector: "Tuvimos un alto acatamiento al paro porque todos estamos bajo la línea de pobreza". La dirigente explicó que la situación en la Patagonia es crítica, pero recordó la solidaridad con sus pares de otras regiones: "Tenemos compañeros en el norte del país que cobran mucho menos que nosotros y la están pasando muy mal".
Según detalló la referente de FOECYT, la escala salarial actual se divide de la siguiente manera:
Trabajador promedio: Percibe entre $700.000 y $800.000.
Cargos jerárquicos: Alcanzan montos de entre $1.200.000 y $1.300.000, pero con una salvedad fundamental: "Tienen muchas horas extras que hoy las tenemos y las necesitamos para llegar".
"El Correo da superávit"
Uno de los puntos más fuertes de la declaración de Miranda fue la defensa de la eficiencia de la empresa estatal. Contrario a los discursos que hablan de déficit, la dirigente aseguró:
"Defendimos mucho al correo, que hoy tiene superávit. Nosotros aportamos a las arcas del país como dice la Constitución, y no se puede seguir así".
Para los trabajadores, el compromiso es total. "Somos gente muy comprometida, laburantes que se ponen al hombro el trabajo", afirmó Miranda, destacando que el reclamo trasciende las banderas políticas.
Rechazo a la Reforma Laboral
Sobre el proyecto de reforma laboral, la titular de FOECYT en Río Gallegos fue categórica al definirlo como una "precarización del trabajo" que no beneficia a los empleados. "Decidimos estar acá y acompañar para que nuestros representantes piensen en el pueblo", sentenció.
Finalmente, Miranda aclaró que el movimiento no tiene tintes electorales ni de partido: "Este reclamo no es partidario, es en defensa de todos los trabajadores porque somos todos afectados".