El hecho ocurri el pasado viernes por la noche. Tras sufrir una lesin durante un partido de ftbol, el joven fue trasladado por su madre al Hospital Regional de Ro Gallegos. El cuadro era claro: una inflamacin importante y un dolor que apenas permita el movimiento.
Tras realizarle una placa, el diagnstico confirm la gravedad: la falange mayor del pie estaba fuera de lugar (desplazada). Sin embargo, en lugar de proceder a la reduccin de la lesin o convocar al traumatlogo de turno para estabilizar al paciente, la respuesta del profesional de guardia fue inslita:
"No es de urgencia. Vuelva el lunes a sacar un turno con el traumatlogo".
El conocimiento que evit un mal mayor
La situacin tom un giro diferente porque la madre del menor es enfermera de profesin. Al conocer perfectamente los riesgos de dejar una articulacin desplazada durante todo un fin de semana (lo que puede generar daos vasculares, nerviosos o una inflamacin crnica que complique la recuperacin), decidi no acatar la "sugerencia" oficial.
Ante la falta de respuesta del hospital pblico, la familia tuvo que recurrir a la medicina privada. All, un traumatlogo particular procedi de inmediato a colocar el hueso en su lugar, realizando la maniobra que el hospital se neg a hacer.
La salud "en espera"
Este caso reaviva la queja constante de los vecinos de Ro Gallegos:
Qu pasa con quienes no tienen los recursos para pagar un privado?
Desde cundo una luxacin en un menor no amerita una intervencin inmediata en una guardia?
Es falta de insumos, falta de profesionales o simplemente falta de humanidad?
La desidia administrativa y mdica vuelve a poner en jaque la confianza de la comunidad en el nosocomio local. Mientras el discurso oficial habla de modernizacin, la realidad de los vecinos sigue siendo la de una guardia que prefiere "pasar el problema para el lunes" antes que atender el dolor de un nio.