"El ofrecimiento fue cero. Ir con un porcentaje hoy es una irresponsabilidad porque creás una expectativa que no se va a cumplir. Lo que pedimos es una recomposición para que ningún trabajador gane menos de lo que cuesta vivir", sentenció Sutherland.
Una radiografía de "crisis de ingresos"
Durante la primera parte de la reunión estuvo presente el Ministro de Economía para exponer la realidad financiera de la provincia. Sin embargo, desde la perspectiva sindical, la dirigente explicó que los trabajadores llevaron a la mesa un documento que fue "más social que técnico", buscando visibilizar el fuerte impacto de la inflación en el día a día.
Sutherland cruzó con dureza las estadísticas oficiales y describió una realidad crítica para los empleados públicos de la administración central:
Canasta básica desfasada: Aseguró que los índices que se publican habitualmente "son mentirosos" y no reflejan lo que se vive en el supermercado, dejando fuera gastos esenciales como el alquiler o la conectividad educativa.
Emergencia alimentaria y habitacional: "Parece una frase hecha, pero la gente hoy elige si comer, vestirse, curarse o volverse a vivir a la casa de un pariente", graficó, sumando la preocupación por los jubilados que ya no pueden adquirir sus medicamentos.
Sostener el Estado desde el bolsillo: La referente destacó el compromiso de los sectores más vulnerables como Salud y Desarrollo Social, donde los propios trabajadores terminan poniendo dinero propio para comprar condimentos para las cocinas o insumos básicos de atención.
Paritaria laboral y el mensaje a las bases
A pesar del revés en el plano económico, la referente de ATE valoró que hayan sido convocados a una paritaria laboral para discutir condiciones de medio ambiente de trabajo, recursos humanos y protocolos contra la violencia y el hostigamiento. "Necesitamos volver a poner en valor la actividad del trabajador público; aunque algunos digan que no es productiva, incide fuertemente en la economía regional", argumentó.
Al ser consultada sobre si el pasado del Gobernador como dirigente gremial facilitaba el entendimiento de la situación, Sutherland marcó una clara línea de diferencia: "El gobernador fue gremialista en un sector que es muy distinto a la administración pública. Para entender al Estado, hay que ser del Estado".
Hacia el final de la entrevista, al definir los pasos a seguir y ante la consulta de posibles medidas de fuerza, la dirigente evitó dar precisiones inmediatas y dejó la decisión en manos de las asambleas, aunque dejó un mensaje contundente para los afiliados:
"Hoy la responsabilidad es tener estrategia. ¿Qué le digo al afiliado? Organización en los sectores de trabajo, elección de delegados y calle. Si no salimos todos a la calle, se complica tener buenos resultados. Nadie se salva solo".