El conflicto que mantienen las fuerzas de seguridad provinciales atraviesa sus horas ms crticas. A la falta de respuestas salariales por parte del Ejecutivo provincial, se le sum una profunda fractura interna provocada por la confirmacin de rees paralelas mantenidas por el exoficial Mario Monsalvo con un reducido grupo de efectivos. El encuentro en cuestin tuvo lugar este medioda en las instalaciones del Cuartel 24 de Bomberos, realizado por completo al margen de las asambleas generales y sin el consentimiento del grueso de los autoconvocados.
El accionar de Monsalvo, quien busca posicionarse de manera personal como el mediador exclusivo para destrabar una audiencia con el ministro de Seguridad, Pedro Prodromos, y el ministro de Gobierno, Pedro Luxen, gener un fuerte temblador en las filas policiales. Desde la mesa representativa que encabeza legtimamente las demandas salariales interpretan estas maniobras "por izquierda" como un intento directo de desarticular el colectivo y debilitar la unidad de la medida de fuerza.
Crecen las sospechas y el malestar en la Jefatura
El rechazo a la figura de Monsalvo no es un hecho aislado. En el sector de los autoconvocados predomina la firme conviccin de que, durante todo el desarrollo de la protesta, el exefectivo habra operado de manera encubierta como un asesor informal del Gobierno provincial. La realizacin de estos encuentros a puertas cerradas en la dependencia de bomberos no hizo ms que reforzar la hiptesis de que sus gestiones responden a una estrategia del oficialismo para erosionar la protesta desde adentro.
La lectura dentro de los propios despachos de la fuerza coincide en remarcar el oportunismo de la movida. Hasta Monsalvo quiere quedar como el salvador, desliz una alta fuente de la Jefatura de Polica, reflejando el malestar generalizado que genera la injerencia de quien hoy es catalogado como un actor absolutamente funcional a los intereses del Ejecutivo.
Evaluaciones sobre la carpa
Este escenario de fragmentacin y desconfianza comenz a impactar de lleno en las medidas que se sostienen en la va pblica. Ante las maniobras de divisin y el estancamiento de la mesa formal de dilogo, el sector de policiales retirados evala seriamente por estas horas levantar la carpa de la dignidad que mantenan como smbolo del reclamo.
Mientras el sector mayoritario de la fuerza insiste en que cualquier canal de negociacin debe ser transparente, pblico y representativo, las divisiones promovidas en el Cuartel 24 dejan a las bases frente a un dilema complejo, a la espera de un gesto oficial que devuelva la institucionalidad a la discusin salarial.