La tensión social y laboral en la provincia de Santa Cruz escaló a nuevos niveles en el marco del debate legislativo por la prórroga de la emergencia hidrocarburífera. Ante un panorama industrial profundamente golpeado por la pérdida de puestos de trabajo y la retirada de operadoras de la región, el secretario gremial del Sindicato Petrolero, Rafael Güenchenen, se instaló junto a los trabajadores frente a la Cámara de Diputados para rechazar una medida que, según el gremio, no ha brindado soluciones reales a la crisis del sector.
?Durante una entrevista exclusiva con La Otra Mirada, el referente sindical realizó un balance lapidario de los últimos dos años en la actividad petrolera, calificándolos de "durísimos" para los trabajadores. Para Güenchenen, la continuidad de herramientas de emergencia por parte del gobierno provincial carece de sentido práctico frente a la realidad internacional y local del mercado.
?"Nosotros creemos que la emergencia hidrocarburífera no es necesaria hoy con un barril a 100 dólares, con el desastre que ha pasado en la actividad cuando muchos trabajadores perdieron sus fuentes de trabajo", sentenció el dirigente, poniendo de manifiesto la desconexión entre las normativas vigentes y el desamparo de las bases obreras.
?El trasfondo de esta masiva movilización encierra una problemática humana alarmante: aproximadamente 6.000 trabajadores han perdido sus puestos de empleo, desestabilizando la economía de numerosas familias y comunidades enteras. Ante este escenario, el sindicato sostiene que el verdadero enemigo a vencer es el desempleo y la escasez de inversiones genuinas en la cuenca.
Lejos de aceptar soluciones unilaterales en pleno debate parlamentario, Güenchenen exigió que las operadoras de peso en la región —como CGC y Pan American— presenten formalmente sus planes de desarrollo en el ámbito legislativo.
?"Necesitamos que el pueblo de Santa Cruz defina el futuro de la actividad petrolera y que no dependa de una sola lapicera o de una sola persona", remarcó, exigiendo transparencia y participación democrática para que sea la propia comunidad la que decida los pasos a seguir frente a la prórroga de las concesiones.
?El reclamo gremial también expuso las dificultades y cortocircuitos en el vínculo con la clase política durante la discusión legislativa. Si bien el dirigente reconoció haber dialogado con diversos legisladores para advertirles sobre la delicadeza de la situación, admitió que las respuestas fueron dispares y que, en varios casos, el diálogo se vio truncado por el silencio de quienes eludieron debatir un tema tan sensible.
Pese a estas resistencias, el sindicato ratificó su permanencia en el lugar con una postura firme, respetuosa y pacífica, a la espera de que las autoridades y las empresas brinden definiciones concretas que garanticen el porvenir productivo de Santa Cruz.