Rio Gallegos - Santa Cruz. 7 de Abril del 2020
  
PUERTO DESEADO

“Se llevaron a mi nene, se llevaron a mi nene”

El hecho que conmocionó a todo el país, y que terminó con la vida del pequeño Santino en Punta Cavendish, próxima a la ciudad de Puerto Deseado, en la tarde de ayer, y generó dos marchas multitudinarias en los dos extremos de Argentina, tiene voces y protagonistas, es el caso de Alberto Fuentealba, un jubilado de Vialidad Provincial, que junto a su mujer y su cuñada, fueron los primeros en asistir a María, la madre salteña, que fue ultrajada. Este es el relato de un hombre, aún conmocionado por lo que tocó vivir.



El relato de Alberto Fuentealba, que aún no logra salir de la conmoción por lo ocurrido ayer por la tarde, y se refleja en cada una de sus palabras: ”Nosotros concurrimos diariamente, al circuito municipal Ramonín Fernández”, expresó Fuentealba y prosiguió: “por colaboración, más que nada a regar las plantas y mantener el circuito en óptimas condiciones, es decir, todo lo que sea el predio. En ese momento, habíamos ido para regar las plantas y nos estábamos por ir, pero mi señora y mi cuñada salieron a caminar por el circuito. Entonces, demoramos el regreso a casa, y mientras daban la vuelta al circuito y estaban llegando, en ese momento, yo ya las estaba esperando en el vehículo y veo que se acerca una persona desconocida. Entonces, me bajo de la camioneta y me encuentro con una señora toda ensangrentada, golpeada, pidiendo auxilio, descalza que me empieza a relatar lo que había acontecido, el problema que había tenido”, indicó Fuentealba a TNRG.
En este contexto, este jubilado de Vialidad Provincial brindó los siguientes detalles: “lo que yo le entendí, es que había sido violada, que la habían atacado en la playa, dos individuos con un cuchillo, por detrás, y no le dio tiempo a nada. Encima, no había gente cerca, no había nada”, añadió y recordó lo que la mujer le había manifestado: “los desviaron abajo, donde está la zona de la playa que es muy rocosa, rocas muy grandes y muy reparadas y no se ve. Un lugar oculto para la vista de los transeúntes que pasan por arriba, y entonces, nos relata ahí que había sido violada y golpeada y que la habían dado por muerta, pero reclamaba por su hijo”, y angustiado recordó la desesperación de la mujer: “Su hijo de cuatro años, que se lo habían llevado y esta mujer estaba muy golpeada. Tenía un golpe muy fuerte en la cabeza, estaba muy ensangrentada. Entonces, le di asistencia, le traje una silla y la senté ahí, y le dimos agua y le hice las averiguaciones sobre lo que le había pasado. Yo pensé que había tenido un vuelco, o algo y entonces, me relató que había sido violada por dos tipos ahí, y que le habían llevado al nene. Entonces, urgente, llamamos a la Policía y a la ambulancia, porque nosotros estamos alejados, más o menos a dos mil metros de la localidad”, apuntó este vecino deseadense.
Fuentealba señaló “la desesperación era que yo quería ver qué pasaba con el nene, porque me decía – se llevaron a mi nene, se llevaron a mi nene-, me repetía continuamente la mujer. No divagaba, hablaba bien. Ella, caminó como 700 metros hasta donde estábamos nosotros, porque es el único lugar que se ve que es habitado, por el edificio, porque está el salón de usos múltiples, después están los boxes. Entonces, agarró para ese lado porque pensó que iba a encontrar a alguien que la auxiliara. Ella caminó alrededor de 700 metros descalza, sobre un terreno pedregoso, agreste y ella llegó descalza y muy ensangrentada, y entonces, ahí le dimos asistencia rápido. Llamamos a la Policía y a la Ambulancia para que la asistieran. Entonces, ni bien llegó la ambulancia, ni bien llegó la Policía, actuaron ahí, y entonces, le digo a mi señora, -vamos urgente, a ver si encontramos al nene-“, y sostuvo: “eso es lo que me tenía más preocupado, porque ella continuamente, me decía que al nene se lo habían llevado, entonces, ahí puse en marcha la camioneta y salí para el lugar que ella me había indicado, o al menos yo calculaba que era en ese lugar, entonces fuimos y vimos que había indicios que ahí había ocurrido algo”.
LOS INDICIOS
El hombre narró a TNRG, lo que encontraron en Punta Cavendish “encontramos una zapatilla del nene, sin cordones, dos zapatillas de adulto, alejadas, para el lado del acantilado, siempre sobre la playa, abajo. Estaban las dos zapatillas blancas, también se veían que estaban sin cordones y después había una campera azul, oscura”, y añadió: “Entonces, digo, acá fue donde ocurrió las cosas, y acá el nene, calculo, si se lo llevaron, como relataba la señora, que ella no los conocía y que eran personas ajenas.. Entonces, digo, si no lo mataron al nene…, porque si hicieron esto con la madre y la dieron por muerta, el nene no puede esperar otra cosa”. Rápidamente Fuentealba le dijo a su mujer “volvamos, porque acá tiene que actuar la Policía, no podemos meternos nosotros, porque en vez de hacerle un favor, a lo mejor, hacemos todo lo contrario. Entonces, salimos de ahí, puse en marcha la camioneta y salí urgente a localizar al primer patrullero que encontrara y justo lo encuentro, que estaban en la zonas altas, buscando, y nada que ver. Entonces, voy y les digo, mire ahí localicé el lugar donde supuestamente ocurrieron los hechos, así que les dije –está en tal y tal lugar y encontré esto y esto-, así que fueron y justamente desde donde nosotros habías estados, a pocos metros encontraron a la criatura”.
El hombre señaló que decidió “ aclarar que no había sido en la zona alta del acantilado, de donde lo habrían arrojado”, y apenado prosiguió: “había sido lo que yo me imaginaba, que todos los hechos habían ocurrido ahí, porque no está a la vista del público”.
EL ESCENARIO
El vecino de Puerto Deseado, que tiempo atrás fue un comerciante en esa localidad, y hoy colabora con el autódromo local Ramonín Fernández describió como es el lugar donde sucedieron los hechos: “Es una zona turística, cercana, muy lindo lugar, y hay mucho movimiento cuando los días son de playa”, y recordó que “ayer, estaba muy frio el día y ventoso, entonces había poco movimiento. Nosotros, como estamos a una distancia aproximada, a unos 700 metros de Punta Cavendish, vemos los movimientos”. Asimismo, recordó que “ayer, antes que apareciera la señora, yo había visto, vehículos que pasaban por esa zona, una camioneta gris, y un auto gris que pasaban y una camioneta blanca. Pero, es una zona muy concurrida cuando los días están lindos, cuando se prestan para la playa porque es una zona turística, es un sector rocoso, tiene acantilados, y es complicado, porque uno camina entre las rocas y son inmensas, de tres o cuatro metros, y es como una zona de laberintos”.
EL HORROR PERDURA
“Es muy lamentable, anoche me costó muchísimo poder dormir e incluso, no se lo deseo a nadie, es un hecho muy aberrante. Uno no se puede imaginar, no sé, yo nunca me imaginé encontrarme con esta situación. La verdad que es muy penoso”, se lamentó Fuentealba que aún recuerda la desesperación de esa madre que reclamaba por su hijo.
Sus obligaciones le impidieron asistir a la marcha que se realizó esta tarde en Puerto Deseado y en su lugar “fue mi señora a la marcha”, pero finalmente como reflexión sostuvo: “Esperamos que la justicia se actualice, porque tenemos una justicia añeja, el código penal es muy añejo, tiene actualizarse a los tiempos que se viven. Porque la mejor prevención es actualizar el código penal, que la Policía actúe como tal, las leyes, esa es la mejor manera de prevenir, adaptar el código a los tiempos que vivimos. Nosotros si queremos ser parte del primer mundo, tenemos que mejorar, ellos cierran las cárceles porque no tienen presos y nosotros las tenemos superpobladas, entonces algo está fallando. Es la mejor manera de prevenir los delitos”, puntualizó este hombre que aún no sale de su asombro por lo vivido en la tarde de ayer.


Viernes, 21 de febrero de 2020


 
 


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