...porque hay que recuperar la ciudad, la confianza y la municipalidad.
Se tratara de un folleto ms de los tantos que circulan y van a circular por esta querida ciudad en los prximos das, si no fuera porque el candidato que se postula es el actual intendente Pablo Grasso. Y digo que si no fuera porque a la luz de su gestin llevada a cabo en el poco tiempo que nos separa de su asuncin, ms o menos dos meses, ya se encuentra cumpliendo con muchos de esas respuestas. Veamos.
Donde este funcionario se contesta que desea ser intendente para recuperar la ciudad, realmente lo est demostrando desde el primer da que asumi, toda vez que dispuso operativos de limpieza especiales, tramit la utilizacin de maquinarias y camiones para trabajos de saneamiento y refaccin de calles con otras organizaciones pblicas y privadas, se iniciaron los trabajos de bacheo y reasfaltado con la utilizacin de maquinarias puestas nuevamente en funcionamiento despus de largo tiempo, se est normalizando el sistema de sealamiento de semforos que haba colapsado por su inatencin, pero quizs lo ms importante es haber logrado la finalizacin del paro del SOEM que dej a una ciudad indefensa y preocupada. Estos hechos, as como muchsimos otros que realmente no llegan a conocimiento de la poblacin, como la adquisicin de nuevos equipamientos, indumentarias y herramientas, implican una sola cosa y se trata de haber logrado, con una gestin y una accin, poder recuperar una ciudad que se haba perdido. Sin duda esta gestin no puede ser llevada a cabo por muchos de los candidatos que hoy tenemos para esta municipalidad, a la luz de los muchos inconvenientes que se debieron sortear y subsanar al encontrarse la ciudad en una muy complicada situacin. Otra cosa hubiera sido hacerse cargo en una situacin normal y continuar con la gestin anterior.
Cuando se responde que hay que recuperar la confianza, se trata de transparentar una gestin que ha sido bastardeada durante aos, se trata de que el vecino vuelva a confiar en que se pueden hacer las cosas y mucho mejor todos juntos, se trata de que los vecinos tengan la certeza que todos y cada uno de los trabajos de esta muni van a buscar mejorar su calidad de vida, en fin, se trata de hacer lo que se hizo en este poco tiempo, que todos los ciudadanos conozcan, sepan y puedan informarse de los todos los pasos que realiza esta gestin. Igualmente puedo decir, pese a lo errneamente informado por algunos medios apocalpticos que gracias a dios no son muchos, que se ha demostrado que la confianza de los vecinos es la mejor herramienta para el accionar de cualquier organizacin, a pesar de la desconfianza que se ha tenido en las anteriores gestiones.
Por ltimo, al decir que hay que recuperar la municipalidad, est perfectamente demostrado que s se puede, que s existe una gestin que demostr y logr que se inicie un largo camino para este recupero, en vista a resignificar y revalorizar no slo a los empleados municipales en particular, sino tambin a la institucin, a las juntas vecinales, a los barrios, a todos los vecinos en general.
Si podemos consensuar todo lo dicho y demostrado a travs de muy poco tiempo, por nuestro seor intendente y por la gran cantidad de funcionarios y militantes que lo acompaan, vamos a inferir que lo logrado hasta ac se realiz en una situacin de prdida, de duelo, de imprevisibilidad de varias gestiones que provocaron una muy difcil situacin, a la que se puso el pecho y el esfuerzo para revertirla. No es lo mismo, como ya lo dije, hacerse cargo en una situacin normal que en una tan delicada.
Una ltima reflexin referida al folleto inicial: no se trata de una promesa de campaa, se trata de hacer lo que realmente se piensa, lo que realmente se quiere y promete. Es haber demostrado con los hechos que se desea seguir gestionando de esta forma.
Todo lo dicho est a la vista, todo se puede ver y comprobar, aunque haya personas u organizaciones que no lo vean, pero no lo van a ver si no quieren, si estn seducidas tanto por los medios de comunicacin apocalpticos como por falsas antinomias de ideologas que no permiten ver lo que realmente est para ver. En fin, por ello digo en el titular, que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Hasta otra oportunidad, amigos lectores.