Gómez dijo que hay malas interpretaciones “a una defensa que no es más que un posicionamiento sobre cómo trabajaría con el sector privado para que no deban cerrar sus puertas y a la vez paguen sin excepciones, como corresponde, teniendo en cuenta que el Estado se sustenta de impuestos y que a la vez las empresas descomprimen la demanda laboral del sector público”.
Sobre su representatividad indicó que “todos los vecinos tienen las puertas abiertas de la oficina de calle Estrada 63, y a la vez recorro las calles. Hoy se ven muchos comercios cerrados y por eso mi posición de instar al diálogo con los grandes contribuyentes para así arribar a soluciones que con otras gestiones no se pudieron solucionar por cuestiones de burocracia o compensaciones que no son reconocidas”.
Gómez planteó también la alternativa de la contraprestación de servicios como método de saldo, “la idea es apoyarlos, que las empresas paguen y puedan seguir subsistiendo”, sostuvo.
Sobre el cruce de declaraciones mediáticas sobre este tema exigió “más respeto porque todos los vecinos merecen representación”; y desestimó que en su postura influyan internas partidarias ya que “sostengo que me involucré en la política para trabajar y no para banalizar temas coyunturales para nuestro futuro”.
En este marco reiteró su pedido de trabajo en conjunto “para que el Municipio local adhiera a la Emergencia Comercial que resultó de la labor de la Federación Económica y la Cámara de Comercio, conjuntamente con áreas estatales y el apoyo unánime de los Diputados”.
En este punto consideró que “la falta de adhesión de parte de la Comuna, sumado al hecho de que se está procediendo a efectuar clausuras de locales sin considerar los perjuicios que dicha sanción genera, claramente implica desconocer la problemática real por la que está atravesando el sector. Entonces, se ocasionan mayores inconvenientes a los ya de por sí existentes, pudiendo dar lugar al cierre de comercios y despidos, con todo lo que ello significa”.