El presidente Alberto Fernández aseguró que al Gobierno nacional le "preocupa mucho la situación de los jubilados" y no quiere que sean "la variable de ajuste" ante el incremento de precios, al anunciar el pago en agosto de un bono de 5.000 pesos para los trabajadores retirados.
Al encabezar un acto en el Club Social y Deportivo Ituzaingó de la localidad de Temperley, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, Fernández comunicó que el Gobierno reconocerá además a las mujeres "el aporte de un año por cada hijo para acceder más rápidamente a la jubilación".
Con el bono, quienes perciben una jubilación mínima en agosto cobrarán 28.065 pesos, mientras que quienes tengan ingresos de dos haberes mínimos percibirán 51.130 pesos.