Un importante operativo policial se registró en la mañana del domingo en el Barrio 8 de Julio de Caleta Olivia, luego de que el sistema de emergencias 911 recibiera una alerta que indicaba una presunta situación de violencia familiar, donde una mujer estaría siendo agredida por un hombre, con la posibilidad de que este se encontrara armado.
La intervención, coordinada por la División Comisaría Segunda, se activó cerca de las 11:10 horas en un inmueble de la Escalera N° 1.
Máxima alerta y activación del POE
Ante la sospecha de un riesgo inminente, la Policía de Santa Cruz activó el Protocolo Operativo Estándar (POE). Esta medida implicó la solicitud inmediata de refuerzos de múltiples dependencias, incluyendo la Comisaría Cuarta, Quinta y el Cuerpo de Prevención Barrial.
Para garantizar la seguridad del personal y de terceros, se convocó a efectivos de la Guardia de Infantería Zona Norte y del Comando de Patrullas, quienes establecieron el primer anillo de seguridad. El objetivo fue aislar el área crítica y crear un entorno táctico seguro.
Mujer y bebé asistidos
Durante el cerco de seguridad, una mujer de 18 años salió del departamento, y en la segunda ocasión, lo hizo acompañada de su bebé de un mes de vida. Ambas fueron inmediatamente asistidas y trasladadas a una zona segura dentro del cordón policial.
La joven, sin embargo, manifestó a los agentes que el incidente solo se había tratado de una discusión verbal con su pareja y negó rotundamente haber sido agredida físicamente, así como la existencia de armas en el domicilio. La madre de la joven, quien había llamado al 911 por comentarios de terceros, respaldó que la víctima no había solicitado auxilio.
Sin peligro inmediato, interviene la justicia
Minutos después, arribaron al lugar autoridades superiores, incluyendo el Director Regional Zona Norte y el Segundo Jefe de la División, quienes evaluaron la escena y confirmaron que no existía un peligro real inmediato. Conforme a la normativa, se determinó que cualquier ingreso forzado al domicilio requeriría una orden judicial.
Cerca de las 12:30 horas, el hombre involucrado, de 36 años, salió voluntariamente del inmueble, negando también las agresiones y la tenencia de armas.
El equipo sanitario ofrecido en el lugar fue rechazado por ambas partes. Finalmente, la mujer y su bebé fueron trasladados a la División Comisaría de la Mujer y la Familia para recibir la asistencia profesional correspondiente.