La impunidad con la que operan los delincuentes en Río Gallegos alcanzó un nuevo y preocupante nivel. La Ferretería Surco sufrió un robo espectacular, que no solo implicó la sustracción de una cifra millonaria, sino un método de ingreso que expone la vulnerabilidad de los comercios.
El ingreso por el techo y el botín millonario
Los investigadores confirmaron que los ladrones utilizaron un método planificado y audaz: ingresaron a las instalaciones por los techos. Una vez dentro, se dirigieron directamente a su objetivo principal: una caja fuerte que contenía una importante suma de dinero.
El botín, según las primeras estimaciones, es millonario e incluye: más de dos millones de pesos en efectivo y una gran cantidad de cheques (cuyo valor total aún se cuantifica).
Inseguridad: un desafío a las autoridades
El hecho de que un robo con planificación, que implicó violentar un techo y acceder a una caja fuerte, pueda realizarse a escasos 50 metros del Comando Radioeléctrico es un síntoma del total descontrol en materia de seguridad, ya que el Comando es una de las bases operativas clave de la Policía, pero su presencia no logró ejercer ninguna clase de control disuasivo.
Por otro lado, este tipo de robo envía un mensaje claro a la comunidad y a los delincuentes: las zonas céntricas y de alta concentración policial tampoco son seguras, y los métodos complejos de robo no son impedimento.
Los comerciantes y vecinos exigen al Ministerio de Seguridad una respuesta inmediata y acciones concretas para frenar esta escalada delictiva que ha puesto a Río Gallegos en una situación de alerta máxima.