Un control de rutina en las rutas del sur santacruceño derivó en un procedimiento de relevancia internacional. Durante la mañana de ayer, la División Unidad Operativa Caminera La Esperanza neutralizó el desplazamiento de un prófugo internacional que intentaba ingresar al corazón turístico de la provincia.
El rastro desde la frontera
La clave del éxito residió en la comunicación inmediata. El personal de Gendarmería Nacional apostado en el Paso Internacional Río Don Guillermo detectó movimientos sospechosos durante el trámite migratorio y dio aviso telefónico a la Policía de la Provincia de Santa Cruz. La información era precisa: un pasajero bajo una medida judicial de carácter internacional se encontraba a bordo de un ómnibus de línea.
Intercepción y chequeo de datos
Con el objetivo de no alertar al sospechoso, los efectivos policiales esperaron el arribo del transporte en las inmediaciones de la Estación de Servicio EPA. Allí, se realizó un control minucioso de la nómina de pasajeros.
Al identificar al ciudadano mexicano, mayor de edad, se procedió a su demora técnica. El cruce de datos con la División Interpol no dejó dudas: el hombre registraba un pedido de captura internacional vigente, lo que activó de inmediato el protocolo de detención para delitos de índole federal.
A disposición del Juzgado Federal
Siguiendo las instrucciones del Juzgado Federal de Río Gallegos, la detención se formalizó en horas de la tarde. El detenido fue escoltado bajo un estricto dispositivo de seguridad hacia la capital provincial, donde quedó bajo custodia judicial a la espera de las definiciones sobre su situación migratoria y legal.
Las autoridades destacaron que el procedimiento se llevó a cabo con total normalidad, garantizando la seguridad de los demás pasajeros y el orden público en el paraje, reafirmando la eficacia de los controles preventivos en los corredores viales estratégicos de la Patagonia.