Editorial
Lunes, 23 de febrero de 2026
Zona Norte: Entre el plomo, la sangre y un Ministerio de Seguridad "no identificado"
Caleta Olivia es hoy una ciudad bajo fuego, donde la muerte acecha a metros de las comisarías y el plomo dicta las normas. Pero mientras las familias lloran a sus muertos y la desesperación toma rehenes, la cúpula de la Policía de Santa Cruz tiene otras prioridades: el bienestar físico y el turismo deportivo en la Villa Turística.
La indignación en la zona norte ha llegado a un punto de no retorno. No es para menos. En las últimas horas, mientras un joven de 21 años era ejecutado en las inmediaciones de una comisaría caletense y una madre se atrincheraba con sus hijos en un acto de locura y abandono, se filtraba la imagen de la vergüenza: el Superintendente de Seguridad, Comisario General Gutiérrez, y el Subjefe de la Policía, Comisario General Bordón, fueron fotografiados haciendo running muy relajados en El Calafate, en el marco de la Fiesta del Lago.

El contraste es obsceno. En Caleta Olivia, el viernes hubo tiroteos y hoy hay un cadáver; en El Calafate, los jefes elongan. En Pico Truncado hay heridos de bala; en la Villa Turística, los generales cuidan su promedio de velocidad. En toda la zona norte la gente dice que "hay que andar calzado" para sobrevivir; en el sur, la cúpula trota bajo el sol de la fiesta popular.

¿Dónde está el Ministro de Seguridad, Pedro Prodromos? ¿Acaso también está cronometrando los kilómetros de sus subordinados? Su silencio lo vuelve cómplice de esta bofetada a la sociedad. Mientras García cumple tres meses desaparecido y la policía "no tiene respuestas", los máximos responsables de darlas están más preocupados por su estado atlético que por el estado de sitio de facto que vive el flanco norte.

Es una burla para el efectivo de calle que tiene que poner el pecho con chalecos vencidos y móviles rotos. Es un insulto para el vecino que tiene miedo de salir a comprar pan. La seguridad de Santa Cruz ha sido abandonada en manos de "turistas con uniforme" y atletas de ocasión.

La jerarquía policial se gana con el ejemplo y la presencia en el territorio donde las papas queman, no con una selfie deportiva en una fiesta turística mientras a 700 kilómetros se amontonan los casquillos y los deudos.

Si el Ministro Prodromos, el Subjefe Bordón y el Superintendente Gutiérrez no pueden distinguir entre una emergencia criminal y una maratón recreativa, deberían dejar sus cargos a quienes estén dispuestos a ensuciarse los zapatos en el barro de la realidad caletense. La provincia no necesita corredores; necesita conductores que dejen de trotar sobre la sangre de los santacruceños.
Copyright ©2009 | www.TnRioGallegos.com
Todos los derechos reservados
Redacción: tnriogallegos@gmail.com
DESARROLADO POR:
www.chamigonet.com.ar