El inicio del ciclo lectivo 2026 en Santa Cruz suma un nuevo e importante frente de conflicto. Al ya complejo escenario docente, ahora se suma la decisión firme de los Auxiliares de Educación, quienes, tras un masivo Plenario Provincial de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), definieron un paro total de actividades por 48 horas para los días jueves 26 y viernes 27 de febrero.
La medida paralizará el funcionamiento operativo de los establecimientos educativos, afectando directamente la apertura de los edificios, la limpieza y la seguridad de las instituciones.
Un sector que dijo "basta"
Desde el gremio fueron contundentes al señalar que esta resolución es la "consecuencia directa de la indiferencia" por parte del Ejecutivo Provincial. A través de un duro comunicado, los trabajadores expusieron la contradicción entre los discursos oficiales y la realidad que viven dentro de los colegios.
"Mientras se habla de educación en los discursos, los auxiliares siguen sin ser prioridad en la agenda oficial. Son quienes abren las escuelas y garantizan su funcionamiento, pero continúan esperando respuestas básicas", manifestaron.
El pliego de reclamos
El plenario de ATE fue claro en sus exigencias, advirtiendo que no se puede exigir "compromiso" cuando no hay un reconocimiento real a la tarea que realizan. Los puntos principales que motivan el paro son:
Estabilidad laboral: Exigen el pase a planta permanente de los trabajadores precarizados.
Deudas salariales: Pago inmediato de los reencasillamientos adeudados y aumento de los adicionales.
Marco legal: Apertura urgente de la mesa de redacción del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT).
Sueldos: Apertura de paritarias de manera inmediata ante el deterioro salarial.
Un mensaje directo al Gobierno
La frase que resonó al cierre del plenario funciona como un desafío directo a la logística escolar del inicio de clases: "Vamos a ver si sin nosotros arrancan las clases". Con esto, el sector busca visibilizar que, más allá de la presencia de docentes y alumnos, sin la labor de limpieza, mantenimiento y apertura que realizan los auxiliares, la "calidad educativa" es imposible de garantizar.
Con las escuelas cerradas y sin personal de maestranza ni limpieza, el inicio del año escolar en Santa Cruz queda sumido en una profunda incertidumbre.