La interna en la Policía de Santa Cruz sumó un capítulo de altísima confrontación retórica en las últimas horas de este jueves. Luego de que la Jefatura de Policía emitiera la Orden Pública del Día N° 001-/26 intimando de forma obligatoria al regreso al servicio, el sector del Personal Policial Autoconvocado salió al cruce de inmediato. Lo hizo mediante la difusión de un enérgico panfleto digital, registrado en el archivo WhatsApp Image 2026-06-18 at 9.11.22 PM.jpeg, donde expone las severas falencias estructurales y salariales con las que prestan funciones.
Bajo la consigna "Unidos por el respeto y la dignidad", los uniformados respondieron directamente a los artículos legales invocados por la plana mayor, instalando un interrogante de fuerte contenido político: "¿Quién recuerda el Art. 34?".
Deberes vs. Derechos
El documento contrasta de forma directa las obligaciones que el Ejecutivo provincial les exige cumplir con los derechos que, según denuncian, les son sistemáticamente negados. En una división analítica de las normativas de la ley policial, manifestaron:
Art. 28 (Obligaciones) y Art. 30 (Servicio Permanente): Los autoconvocados reconocen estas exigencias estatales, que ordenan "desempeñar los cargos, funciones y servicios ordenados por la autoridad" y "actuar para defender la vida, la libertad y la propiedad, aún a riesgo de la propia vida". Al respecto, afirmaron categóricamente: "Y tienen razón. Porque siempre estuvimos. En las calles. En las guardias. En los operativos. En las emergencias. De día y de noche".
Art. 34 (Derechos): El sector subraya que este articulado es, precisamente, "el que reconoce nuestros derechos", "el que debería garantizar condiciones dignas para quienes sostienen la institución" y regular la provisión de las herramientas mínimas de labor.
Uniformes de su bolsillo y recargos sin reconocimiento
El tramo más crítico de la proclama apunta de lleno a las precarias condiciones económicas en las que se encuentra la fuerza provincial, un factor clave detrás del reclamo por una base salarial de 2,9 millones de pesos. El personal resumió la situación actual en tres ejes de asimetría laboral:
1. "Nos exigen uniforme": Denunciaron que las prendas reglamentarias no les son provistas por el Estado provincial en tiempo y forma, por lo que "muchos lo compran de su bolsillo".
2. "Nos exigen presencia": Pusieron el foco sobre la recarga horaria operativa excesiva, sosteniendo que "muchos acumulan recargos sin reconocimiento" económico o compensatorio.
3. "Nos exigen compromiso": Contrastaron la vocación de servicio frente al impacto directo de la crisis inflacionaria en los salarios públicos, advirtiendo con crudeza que hoy por hoy "muchos no llegan a fin de mes".
"Nuestros deberes nunca dejaron de cumplirse"
El comunicado del personal autoconvocado cierra con una severa advertencia que recalca que la vía de la intimación obligatoria o el amedrentamiento no resolverá el problema de fondo si no se atienden las necesidades salariales urgentes.
"La ley habla de deberes. También habla de derechos. Y hoy reclamamos porque el equilibrio se perdió hace mucho tiempo", sentenciaron los efectivos en el escrito. El mensaje final del colectivo —que consolida el estado de alerta general de cara a las paritarias— ratifica una postura firme que promete no retroceder: "Nuestros deberes nunca dejaron de cumplirse. Nuestros derechos hace tiempo que esperan".