Una nueva entrega de las intrigas, rumores y realidades incmodas que recorren las oficinas gubernamentales y las fuerzas de seguridad en Santa Cruz. Postales inslitas de una administracin que navega entre la falta de sintaxis, el destierro informtico y las traiciones en las sombras.
Las paredes de los ministerios y las dependencias pblicas suelen hablar ms fuerte que las gacetillas de prensa oficiales. En los ltimos das, un desfile de versiones cruzadas y murmullos de pasillo ha encendido las alarmas en el mbito de la comunicacin, la poltica y la seguridad provincial. Lo que a continuacin se detalla forma parte de esa realidad paralela que pocos se animan a firmar, pero que todos comentan en voz baja.
Emergencia gramatical: Una jubilada al rescate
El rea de prensa de gobierno se habra quedado virtualmente sin redactores idneos. La modernizacin de los equipos trajo consigo un despliegue formidable de cmaras, trpodes y edicin de video para nutrir las redes sociales con reels de alto impacto. Sin embargo, en el camino parecen haberse olvidado de la escritura.
El rumor que recorre los pasillos asegura que, ante la alarmante escasez de personal capaz de estructurar una gacetilla institucional con la sintaxis y la ortografa requeridas, las autoridades debieron apelar a la desesperacin: levantar el telfono y llamar de urgencia a una histrica redactora del sector que ya gozaba de su retiro jubilatorio para que ponga orden entre tanto emoticn.
El "Purgatorio" comunicacional
Se habra diseado una suerte de confinamiento o "purgatorio" laboral para aquellos comunicadores y tcnicos de la planta de comunicacin que cargan con el mote de ser "kirchneristas" o pertenecer a la gestin anterior.
Lejos de los escritorios principales y de la toma de decisiones, estos empleados estaran siendo reubicados en una oficina confinada y relegada, bautizada por el ingenio popular como "la cueva de los trolls de gobierno", donde presuntamente operan las cuentas fantasmas encargadas de picantear la agenda virtual a favor del oficialismo. Una convivencia forzada e incmoda entre la militancia orgnica del pasado y la infantera digital del presente.
De custodiar al poder a cuidar las verduras
La custodia gubernamental, un cuerpo histricamente selecto destinado a salvaguardar la integridad fsica de los funcionarios de primera lnea y las sedes institucionales de mayor jerarqua, ha sufrido una llamativa reasignacin de recursos.
Efectivos de la polica provincial que antes cumplan funciones de alta jerarqua habran sido destinados a cumplir funciones fijas y guardias de adicionales en las inmediaciones y el interior del Mercado Concentrador de frutas y verduras. En la fuerza ya se bromea con el drstico cambio: pasaron de vigilar los despachos oficiales a custodiar que nadie se lleve un cajn de lechuga sin pagar.
Guerra de sillones en Jefatura
Mientras el personal subalterno y los policas de calle sostienen con firmeza el legtimo reclamo salarial a la intemperie, en los despachos del ms alto nivel de la Jefatura se vive una autntica batalla campal.
El rumor es ensordecedor: una feroz disputa de poder entre dos superintendentes termin de la peor manera, con uno de ellos completamente eyectado de su cargo. La conduccin no perdi tiempo, desplaz al cado y mand a buscar de urgencia a un reemplazo que, segn comentan por lo bajo, ya entr pisando fuerte y sumando porotos con el claro objetivo de quedarse definitivamente con el silln principal.
El civil con cargo y los retirados "improductivos"
El mapa de los cuestionados operadores que intentan disciplinar a la fuerza en el norte provincial sum precisiones explosivas. Ya no se habla de policas en actividad, sino de un tro muy particular que se mueve por intereses polticos y archivos pesados.
El "civil rompepuertas": Las miradas apuntan a un polmico operador de Zona Norte sindicado como uno de los principales "apretadores" de la regin. En Puerto Deseado todos saben que se trata de un civil sin estado policial que ostenta un cargo poltico, pero que acta activamente encabezando e ingresando de prepo en los allanamientos de magnitud.
El visitador social antipolicial: El segundo componente es un visitador social hoy retirado, conocido en el ltimo tiempo por adoptar un perfil marcadamente crtico y un fuerte discurso antipolicial. Quienes revisan los papeles de la administracin pblica recuerdan que arrastra un legajo interno para el olvido: pas gran parte de su carrera en un cmodo "purgatorio" de profunda e histrica improductividad. Hoy da ctedra desde el micrfono, pero en el campo su actividad siempre fue equivalente a cero.
El misterio de la caja fuerte: El tercer "apretador" es otro retirado de la fuerza que tampoco zafa del archivo de la improductividad y las sospechas. En las mesas de caf de Caleta Olivia se reaviv el escndalo de su paso por una comisara local, donde todava debe explicaciones muy flojas de papeles por la misteriosa y mgica desaparicin de una importante suma de dinero que se custodiaba bajo llave dentro de la mismsima caja fuerte de la seccional.
La ruta de la traicin
El sorpresivo alejamiento de Caleta Olivia de las medidas de fuerza no habra sido una decisin orgnica, sino el resultado de una presunta entrega. Las sospechas apuntan directo a su vocero, quien en medio de la ltima discusin salarial en Ro Gallegos decidi romper filas en absoluto silencio.
Cuando el resto de los delegados empez a buscarlo para definir los pasos a seguir, el hombre ya no estaba en la capital; se haba subido a un colectivo y viajaba rumbo al norte por la Ruta 3. En los pasillos de la negociacin aseguran que el vocero huy porque se dio cuenta de que sus pares ya haban descubierto que estaba jugando para el bando contrario.
Desconcierto y los audios del pacto
En las dependencias de Caleta Olivia nadie logra entender cmo se desarm el reclamo de un momento para el otro. Segn fuentes de la zona, cuando el personal se retir a descansar, la posicin de seguir firmes en la lucha era unnime. Sin embargo, a primera hora de la maana, la base se desayun con una orden: se les notific a todos que la medida se levantaba y deban presentarse a trabajar de inmediato.
La trastienda de este abrupto levantamiento habra quedado registrada en material comprometedor. Se habla de la existencia de audios entre el polmico "playero" y el cuestionado vocero norteo. En las escuchas que circulan, se oye al playero inflar el pecho asegurando que l "es un hombre de palabra", minutos antes de que el vocero emitiera el aviso entregando la plaza y confirmando que a partir de las 00:00 horas se terminaba el reclamo.
Ahora, la gran incgnita que carcome a las bases engaadas en Zona Norte es una sola: qu va a pasar si el playero decide no cumplir con lo pactado en las sombras?
El recuerdo del "empresario del cemento"
Ante las acusaciones oficiales que intentan tildar la protesta policial como una "movida netamente poltica", los analistas de la trastienda salieron al cruce con una comparacin histrica.
Afirman que si la medida tuviera un trasfondo partidario, contara con el aceitado despliegue logstico que se vio en la histrica protesta del ao 2012, aquella que era financiada abiertamente por un conocido empresario del rubro cementero local. Al no haber olor a hormign ni financiamiento pesado detrs, queda claro que es simplemente el bolsillo del trabajador el que reclama.
Paritarios, playeros y "traidores"
El cierre de esta edicin nos lleva directo a la mesa chica de las negociaciones policiales. Los rumores apuntan a un ex jefe de la Polica de la Provincia que logr reciclarse en el mbito de las mesas paritarias.
Este personaje estara tejiendo una alianza secreta con dos figuras clave del armado disidente: "el playero" y otro directamente catalogado por sus pares como "el traidor". El tro estara buscando la manera de entregar la medida y destrabar el conflicto de forma exprs ante el Ejecutivo, no para lograr mejoras reales para la familia policial, sino para cotizar su propia tregua y canjearla por un cmodo cargo poltico en la estructura del gobierno.