A través de un comunicado emitido a la comunidad por el Grupo Medisur, la institución privada confirmó que la suspensión de prestaciones entrará en vigencia a partir de las 00:00 horas del 2 de septiembre de 2026.
Una gestión financiera en jaque
La medida extrema tomada por el centro de salud pone al descubierto la ineficiencia de la Caja para cumplir con los pagos en tiempo y forma, congelando o adeudando montos indispensables para el correcto funcionamiento del sistema de prestadores privados. Según manifestaron desde Medisur, la decisión responde de manera directa a "una situación económica y operativa que se ha vuelto insostenible para la institución y sus pacientes".
Las falencias estructurales de la obra social no solo golpean a los centros de salud privados, dejándolos al borde de la asfixia financiera, sino que terminan vulnerando directamente los derechos de los afiliados estatales, quienes sufren la interrupción constante de servicios de salud esenciales a pesar de mantener sus aportes al día.
Incertidumbre para miles de beneficiarios
La falta de respuestas concretas y de previsibilidad financiera por parte de la conducción de la Caja de Servicios Sociales deja sin cobertura médica básica a una gran masa de la población dependiente del Estado provincial, que ahora deberá afrontar demoras o recurrir al sistema público de salud, de por sí sobrecargado.