Nueve alojados en la seccional local iniciaron un ayuno voluntario tras denunciar el encierro absoluto sin horas de patio y la extrema superpoblación de los calabozos. Cinco de los internos acudieron a la Justicia penal para exigir respuestas inmediatas. El grave cuadro de infraestructura carcelaria vuelve a poner en la mira las condiciones de detención en la zona norte, rememorando la drástica medida que también sostienen en Río Gallegos los cuatro peritenses acusados por la balacera, quienes exigen su liberación al sostener que no estuvieron en el hecho.
El límite de la capacidad edilicia y la falta de garantías básicas de habitabilidad volvieron a detonar un grave conflicto en el interior de Santa Cruz. Esta vez, el foco del reclamo se asentó en la División Comisaría Primera de Las Heras, donde nueve personas privadas de la libertad iniciaron en las últimas horas una huelga de hambre de carácter pacífico para exigir soluciones concretas a su cotidiana situación de encierro.
La medida extrema maduró tras semanas de malestar acumulado por la falta total de momentos de recreación y esparcimiento al aire libre. Según revelaron allegados a las personas alojadas, la ausencia de horas de patio sumada a una superpoblación que excede ampliamente el cupo real de la dependencia generó un cuadro crónico de hacinamiento y amontonamiento. Estas condiciones degradan de forma constante la estadía y atentan contra los derechos fundamentales garantizados para cualquier persona bajo custodia estatal.
Frente a la falta de contención edilicia, la protesta saltó de las celdas a los estrados judiciales. En la jornada de hoy, al menos cinco de los huelguistas formalizaron la presentación de recursos de habeas corpus ante el Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil N° 1 de Las Heras, con el fin de ser recibidos de forma personal por el magistrado interviniente y lograr el cese de las condiciones inhumanas de alojamiento.
La drástica resolución adoptada por los alojados en Las Heras reaviva la alarma sobre el estado del sistema carcelario y las medidas de fuerza en las dependencias de la provincia. Este episodio conecta de manera directa con el crítico escenario que se vive en Río Gallegos, donde cuatro jóvenes oriundos de Perito Moreno también llevan adelante una huelga de hambre en reclamo de su inmediata libertad. Los imputados por la causa de la balacera sostienen enfáticamente su inocencia y aseguran que ni siquiera se encontraban en la capital al momento del hecho, utilizando el ayuno extremo como última vía para visibilizar su reclamo ante la Justicia.