El beneficio de la prisión domiciliaria y el monitoreo mediante tobillera electrónica volvieron a quedar en el centro del debate judicial tras la desarticulación de un punto de expendio de estupefacientes en el barrio Cerro Calafate.
En el marco del denominado Operativo “Tobillera Blanca”, personal de la División de Investigaciones y Narcocriminalidad local, bajo la dirección del Área de Delitos Sencillos de la Unidad Fiscal Federal, desmanteló un esquema de comercialización que combinaba la venta domiciliaria tipo “kiosco” con un sistema de entregas a domicilio mediante motocicletas en distintos sectores de la villa turística.
El procedimiento pone al descubierto una marcada reincidencia: una de las dos mujeres arrestadas acumula al menos tres investigaciones por comercialización de drogas, habiendo continuado con la actividad ilícita incluso mientras se encontraba privada de su libertad. Mientras una de las sospechosas cumplía el régimen de prisión domiciliaria, la otra permanecía bajo el control de un dispositivo de rastreo electrónico.
La continuidad del negocio en esas condiciones vuelve a encender las alarmas sobre la efectividad de los controles de este tipo de medidas cautelares, cuya supervisión no recae en las áreas de investigación del narcotráfico, sino en dependencias específicas del ámbito judicial.
El golpe policial se ejecutó pasadas las 22:30 horas del viernes mediante dos irrupciones tácticas y simultáneas en viviendas situadas sobre la calle Justo Azua. El ingreso táctico fue encabezado por las Fuerzas Especiales para asegurar los inmuebles, con el posterior despliegue y apoyo operativo del Comando de Patrullas y comisarías locales.
Al advertir la irrupción de las fuerzas especiales, una de las sospechosas intentó deshacerse de la sustancia ilícita arrojándola al baño. La inmediata intervención del equipo táctico evitó la pérdida del material probatorio, logrando recuperar una bolsa repleta de droga dentro del inodoro.
En total, los efectivos secuestraron poco más de 400 gramos de clorhidrato de cocaína —fraccionados y acondicionados en unos 30 envoltorios listos para el expendio directo— y aproximadamente 30 gramos de marihuana, incluyendo unos 40 cigarrillos de armado casero. Asimismo, las autoridades incautaron balanzas de precisión, recortes de nylon e insumos para el estiramiento de las sustancias, además de una réplica de arma de fuego, municiones de diversos calibres, teléfonos celulares y al menos una motocicleta empleada para la logística de reparto.
El operativo concluyó con la detención formal de las dos mujeres y de un hombre. Bajo un estricto esquema de seguridad, los tres imputados fueron trasladados de urgencia a la ciudad de Río Gallegos, donde quedaron alojados en distintas dependencias policiales a disposición de la Unidad Fiscal Federal.
Se confirmó que este lunes los tres acusados serán conducidos ante el juez interviniente para ser sometidos a la correspondiente audiencia de formalización de la investigación.