El hecho ocurrió en las inmediaciones del local de comidas rápidas Moma y el estacionamiento de La Anónima.Según detalló la testigo, la situación comenzó cuando dos bandos de adolescentes se enfrentaron en una esquina. En medio de la disputa, uno de los involucrados fue interceptado por la espalda por un agresor que le aplicó una maniobra de asfixia ("llave al cuello") para dejarlo sin respiración, mientras otros cinco sujetos comenzaron a golpearlo a patadas en el suelo de forma sorpresiva e ininterrumpida. Además, la vecina recalcó con indignación que muchos de los adolescentes presentes estaban grabando el ataque con sus teléfonos celulares y se estaban riendo de lo sucedido.Ante la gravedad de la situación y la desesperación de ver que no lo soltaban, trabajadores y trabajadoras de Moma salieron de sus puestos laborales para intervenir y separar a los agresores. Una empleada del comercio se comunicó de inmediato con la policía.Tras ser dispersados inicialmente, los involucrados se trasladaron hacia una zapatería ubicada frente a Marcos, donde la llegada de más efectivos policiales permitió calmar los ánimos. Sin embargo, la vecina advirtió que la tensión continuó en la zona con grupos de jóvenes circulando en búsqueda de más enfrentamientos, registrándose además episodios similares en meses anteriores.La denunciante expresó su profunda preocupación debido a la presencia de familias y niños pequeños en el lugar, y destacó la valiosa y rápida acción de los trabajadores de Moma que salieron en defensa de la víctima durante su horario laboral. (Imágen ilustrativa)