Desde las 9:00, Tomás Maya se encadenó a una rampa del Hospital Regional de Río Gallegos (HRRG). Reclama por la salud de su hija discapacitada. La niña tiene que ser derivada a Buenos Aires, por el pedido de un médico cirujano de Caleta Olivia, para que la atiendan en el Hospital Garragan, por una válvula que tiene en la cabeza y que no fue controlada en 4 meses.
En diálogo con TNRíoGallegos, Maya dijo que hace más de cuatro meses y medio viene luchando por la derivación, y que solo recibe mentiras por parte de la gente del HRRG y de salud de Pico Truncado.
“Estuve en Puerto Madryn, por mis propios medios, y me hicieron regresar. Ya estaba todo arreglado, el turno para el 27 de junio y estaban los papeles en el Garrahan”, aseguró Maya.
Luego de la drástica determinación de encadenarse, le dijeron que ya está todo listo para la derivación y que ahora todo depende de cuando el Garrahan le de turno. Tomás no se va a retirar del nosocomio hasta no tener una respuesta concreta.