El pasado año 2106, durante la semana del aniversario de la última dictadura cívico militar, el concejal radical Evaristo Ruiz, quien hoy preside el Poder Legislativo municipal, emitió a través de las redes sociales un repudiable texto; fuera de todo contexto histórico y social.
El edil había puesto en tela de juicio la cifra oficial de treinta mil desaparecidos en la última dictadura y estuvo acompañado de una nota del diario Perfil titulada “Por qué los desaparecidos no son treinta mil” del año 2010.
“Es importante desterrar definitivamente el mito de los 30 mil desaparecidos, que nunca fueron tales. Los organismos oficiales que abordaron la cuestión, el primero de ellos la CONADEP, arribaron a que no fueron más de 8.960 los casos documentados de desapariciones de personas durante la dictadura militar de 1976-1983” escribió fríamente Ruiz, horas antes del Día de la Memoria. Datos contrapuestos con las ongs de renombre como Abuelas de Plaza de mayo o el reconocido Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel.
“Por supuesto, que la cantidad no le quita dramatismo a la gran tragedia argentina que fue la guerra sucia, pero es justo rendir homenaje a aquellos que perdieron la vida en esa etapa tan oscura de nuestra historia, sin inflar los números con aviesos fines partidarios y económicos” prosiguió el concejal elegido por la voluntad popular. El edil dejó entrever que, una de las etapas más oscuras del país y que dejó profundas huellas en la sociedad no fueron sino, un mero plan de fines partidarios. Jamás habló de los niños nacidos en cautiverio, de las madres torturadas, de los planes de desaparición de persona. Ruiz se limitó a sospechar del número, como si una persona desaparecida menos o más, hubiera cambiado el aberrante hecho que fue la Dictadura.