El compromiso de Walsh, con la causa popular y su militancia nació casi por azar, cuando un hombre refiriéndose a los fusilamientos de José León Suárez, le comentó: “Hay un muerto que vive”, este fue un disparador que cambio su vida en adelante, que hizo asomar a este brillante escritor, hacia la realidad de su época. De esta manera comenzó un minucioso trabajo de investigación sobre los hechos, que más tarde se convirtió en Operación Masacre, texto que desnudo aquel crimen cometido en nombre de la República, en esa oscura y fría noche del 10 de junio de 1956.
El legislador nacional “Freddy” Martínez manifestó: “Operación Masacre es un grito de alerta sobre lo que vendría después. Su preclaro Epílogo Provisorio, del 10 de julio 1957, advertía; solo un débil mental puede no desear la paz, pero la paz no es aceptable a cualquier precio”.
Sin embargo es la "Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar" lo que sintetizó su compromiso con la militancia y la vida, aquella carta enviada por correo a los diario locales y a los corresponsales de diarios extranjeros el 24 de marzo de 1977, en el primer aniversario del golpe militar, denunciaba las atrocidades cometidas por la Junta. El párrafo final de la carta, quizás el último escrito por aquella pluma que revolucionó la Literatura Argentina, demostró la honestidad de conciencia de Rodolfo Walsh:
“Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles”.
El senador santacruceño concluyó: “Debemos rendir homenaje a Rodolfo Walsh difundiendo esta Carta Abierta y hacerla conocer a las nuevas generaciones, para que perdure en la memoria de los argentinos su claridad de visión y su compromiso con el pueblo”.