En primer lugar, se trató de un proyecto de resolución aprobado por unanimidad, rechazando el Proyecto de Ley presentado por la Diputada Nacional del PRO Paula Urroz, el cual, pretende sacar la obligatoriedad del Calendario de Vacunación Nacional, ante esto, los ediles indicaron que “esto implicaría un gran retroceso en las políticas de inclusión sanitaria, siendo que durante las presidencias de Néstor y Cristina el calendario se incrementó de 6 a 19 vacunas, garantizando la universalidad de las mismas para todos y todas”.
En el artículo 2º de la resolución los ediles solicitaron al Congreso de la Nación que se rechace dicho proyecto, manifestando que “las vacunas son uno de los grandes éxitos de la salud pública, por lo que, son preocupantes los intentos de Cambiemos en poner barreras en el acceso a esta importante herramienta de prevención que llega a los diferentes estratos sociales” agregando que “es el Estado quien deben garantizar el cumplimiento efectivo de este derecho, promoviendo el cumplimiento del calendario de vacunación”.
Por último, invitaron a los trabajadores de la salud y científicos a concientizar a la sociedad de la importancia de las medidas de inmunización y prevención de enfermedades.
Es importante destacar que en 1983, se sancionó la Ley 22.909 que estableció la vacunación de todos los habitantes de la República Argentina a efectos de protegerlos contra las enfermedades que son prevenibles por ese medio, previendo la OBLIGATORIEDAD y GRATUIDAD de su aplicación, siendo ésta una política de Estado.
El segundo proyecto aprobado por mayoría, se trató de un beneplácito ante la
resolución tomada por los jueces de cámara Gabriel Eduardo Vega, Adrián Federico Grünberg y José Antonio Michilini de ratificar la decisión del Juez de Instrucción, por la cual, corresponde disponer la redistribución de los elementos que integran el kit “Qunita”.
El pasado 26 de agosto de 2016 se dispuso la reutilización con fines sociales de aquellos elementos del kit Qunita –con excepción de las cunas y los sacos de dormir- que se encontraban almacenados y generando importantes costos a la Administración Pública Nacional, debiendo darles un destino apropiado y acorde a su naturaleza, ante esto los ediles manifestaron que “existe una creciente certeza de que se trata de una idea simple, con excelentes resultados para superar carencias, mejorar la salud y apoyar a las familias” además indicaron que “el Programa Qunita se inscribe dentro de las políticas públicas de salud dirigidas a disminuir la mortalidad materno-infantil, promoviendo el cumplimiento de los controles del embarazo, entre otras”
Los 27.200 kits certificados en el informe enviado por el Ministerio de Salud, fechado en octubre de 2016, se encuentran almacenados, a pesar de que algunos de los elementos que lo integran, tendrían fecha de vencimiento y/o expiración. Los mismos constan de un moisés o cuna para los primeros meses (completa, con colchón, sábanas y frazadas), ropa para el bebé, sonajero y otros juguetes, mordillo de dentición, cambiador, bolso de mano, bolsa de dormir, paños para los senos, profilácticos, libros de cuentos, folletos educativos, etc. “Este Kit permitía que las madres puedan tener a su bebé en la misma habitación, sin el riesgo de muerte asociada al colecho del niño en la misma cama con otros miembros de la familia” indicaron los ediles.
Es importante remarcar que desde su lanzamiento en 2015 hasta los primeros meses de 2016, se entregaron aproximadamente 50.000 Kits Qunita a las familias y a los niños y niñas, pudiendo ejercer efectivamente su derecho a un sueño seguro “con este plan se promovían políticas públicas que tienden a cerrar brechas de inequidad, por ende, la entrega de estos kits formaban parte de una red de protección social a familias en estado de vulnerabilidad y en la actualidad eso no se está cumpliendo”, finalizaron los concejales del bloque del FPV.