La renovación de letras emitidas por el Banco Central se convirtió en una prueba sobre la demanda de pesos y dólares.
La entidad disminuyó su exposición de $ 673.000 millones a $ 617.000 millones. Y más de la mitad de esa deuda está en manos del sector público y bancos, que se estima que volverán a colocar su dinero en Lebac.
Sin embargo, hay dudas sobre lo que harán los fondos del exterior y ahorristas particulares, que parecen más interesados salir del país y atesorar dólares que en volcarse hacia tasas de interés que superan el 40%.
El Banco Central licitará hoy sus letras, con el objetivo que los inversores se vuelquen allí y no hacia el dólar. Aunque la tasa de interés no está definida de antemano, se descarta que será cercana a la que se está ofreciendo en el mercado secundario, de entre 40% y 41%.
Los gerentes de fondos de inversión locales y algunos directivos de entidades bancarias creen que la tasa es atractiva y están recomendando a sus clientes que suscriban a la licitación del martes.
Se estima que el 5% de la tenencia actual de Lebac es de extranjeros no residentes. Así como la Argentina se puso de moda y generó buenos rendimientos para inversores foráneos, ahora la ola parece jugar en contra y afuera parecen más dispuestos a liquidar las posiciones en pesos que a mantenerlas.