El monto de la deuda registrada esta compuesto por las contribuciones patronales, es decir los aportes que el municipio está obligado a realizar a las Caja de Servicios Sociales en su calidad de empleador por un valor de $26.381.876,59.
Por otra parte están las retenciones, compuestas por los aportes personales que realizan los propios trabajadores y que son deducidos por el municipio de sus salario por un valor de $23.084.125,28.
Del informe podemos observar que el intendente José María Carambia, desde diciembre de 2015 a marzo de 2018, efectuó los descuentos en los recibos de todos los empleados municipales por un total de $49.466.001,87 (cuarenta y nueve millones cuatrocientos sesenta y seis mil un pesos con ochenta y siete centavos) pero jamás la Gestión MOVERE giro el dinero a la obra social, situación que ocasiona serios trastornos a los trabajadores activos y pasivos a la hora de tener cobertura médico asistenciales por parte de la CSS, más aun sabiendo que la misma funciona exclusivamente con el aporte de sus afiliados y el aporte patronal correspondiente.
Si bien funcionarios del gabinete municipal actual señalaron en varias oportunidades que la gestión anterior no realizaba los pagos a la obra social, no debería repetirse la misma situación con esta gestión de Cambiemos que justamente durante campaña electoral y en sus 2 años en el poder propusieron trabajar en beneficio de todos sus vecinos como remarcan en cada intervención mediática “Pensando en Vos”. Esta claro que lejos de pensar en vos, han resuelto no efectuar los aportes conforme a los descuentos que le hacen a todos; generando una deuda de casi 50 millones de pesos con la CSS, afectando las prestaciones de salud de los trabajadores municipales.
Una cuestión fundamental es que pesar de la deuda millonaria del municipio local, la CSS viene realizando un gran esfuerzo afectando recursos propios para poder mantener el servicio.
En un panorama actual complicado, con muchas quejas por la falta de respuesta a las necesidades de los afiliados, el diputado Víctor Álvarez había solicitado a la Caja de Servicios Sociales un informe referido a los aportes del Municipio de la localidad de Las Heras desde su asunción en diciembre del 2015. De ese pedido formal se desprende la causal por la que la obra social no funciona como debiera, el intendente Carambia realiza descuentos en los haberes de los empleados municipales, pero ese dinero no llega a la CSS; desviando para otras cuestiones los fondos que son fundamentales para la prestación de Salud de los Trabajadores.
Durante dos años de gestión el intendente no priorizo entre sus obligaciones el pago de la obra social de sus empleados, (sabiendo que la CSS funciona exclusivamente con el aporte de sus afiliados y el aporte patronal correspondiente), no tuvo la voluntad de comenzar a cumplir con la deuda, evito el diálogo y como resultado los únicos perjudicados ante esta actitud son los trabajadores que necesitan que la obra social siga brindando cobertura en medicamentos, que continué abonando los planes crónicos y que pueda mantener los beneficios en planes espaciales.
“Nos preocupa los trabajadores a quienes se les está descontando los aportes pero no ingresan a la CSS y entre tantos discursos mediáticos que no solucionan el problema, la pregunta es a dónde fueron a parar los 49 millones de pesos que les retuvieron a los municipales, quienes mes a mes aportan para el funcionamiento de su obra social”.