En el marco del 208ª aniversario de la Revolución de Mayo, el dirigente santacruceño, de la Asociación de Trabajadores del Estado, emitió un comunicado en el que expresa lo siguiente:
En este día tan caro a los sentimientos de los argentinos, aliento a todos mis Cras y Cros de la ATE y la CTA-A, y a los Cros del Movimiento Obrero en general, a retomar en la práctica defensiva y proyectiva, los sueños patrióticos de las mujeres y hombres que protagonizaron las jornadas del Mayo Revolucionario de 1810, poniendo esfuerzo, coraje y talento a disposición de nuestro pueblo.
Gracias a aquel grupo de hombres que gestaron la revolución hoy vos, yo, todos nosotros somos libres: libres para decir lo que pensamos (aunque haya quienes no estén de acuerdo), libres también para equivocarnos, reconocerlo y enmendar el error.
La Revolución de Mayo de 1810 representó un hito en la historia de nuestro país. Fue un proceso de transformación social que derivó en la ruptura de los lazos coloniales con España y habilitó el camino hacia la independencia política lograda seis años más tarde el 9 de Julio de 1816. Teniendo por delante el deber no menos patriótico de alcanzar nuestra Independencia Económica que nos permita consolidar una Nación con equidad social, a partir de estructurar un Estado sólido desde la planificación y participación del trabajadores, que se erija en el corazón de la Patria liberada.
La Revolución de Mayo se dio un día como hoy, donde el pueblo decidió acabar con el sistema que hasta ese momento lo tenía dominado, lográndolo parcialmente. Ese grupo de patriotas empezó a debatir, queriendo saber de qué se trata, preocupándose por el futuro del pueblo y llegando a la conclusión de que estaban en plena libertad de constituir un gobierno propio, tratando de ejercer así su soberanía natural, habiendo dado a partir de entonces pasos hacia adelante y padeciendo contramarchas que tenemos el deber de superar hasta consolidar definitivamente el proyecto de liberación nacional.
La realidad cambia cuando decidimos ser capaces de hacer y todos cumplimos un rol importante dentro de la construcción del país. Y es nuestra labor diaria continuar levantando los estandartes e ideales que nos proyectaron como Nación y que este año nos permiten celebrar 35 años ininterrumpidos de democracia, con asuntos pendientes respecto a su fortalecimiento, y que demanda de nuestra parte, como actores del trabajo y la producción de aquella Nación soñada, el esfuerzo necesario para que nadie ni nada, pretenda negarla.
Sigamos avanzando y confiando en nuestro pueblo que en él está la fuerza.
Organicémonos sin mezquindades y vamos por la segunda y definitiva independencia.