Ayer el Municipio de Río Gallegos denunció que cinco personas que estarían ligadas al reclamo del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) interceptaron un vehículo oficial con dos mujeres que se encontraban realizando tareas. Según manifestaron desde la Comuna, tras tomar el control del vehículo, las condujeron con destino incierto.
El hecho ocurrió en horas del mediodía y tras esto, una de las mujeres se descompuso y tuvo que pedir agua en un comercio, siempre acompañada por uno de los cinco que tomó el control del auto.
Por su parte el secretario de Hacienda, Leandro Fadul, informó que para salvaguardar la integridad física de los trabajadores y ante el legítimo reclamo de los empleados de las áreas, no se prestarán servicios en la línea de Cajas del Palacio Municipal y tampoco en los puntos de recaudación del Juzgado Municipal, Dirección de Tránsito y Cementerio local hasta tanto se garanticen las condiciones de seguridad e integridad física de los trabajadores que se presentan a su lugar de trabajo.
“Es nuestra obligación cuidar al recurso humano. Escuchamos al titular del gremio decir que van a recrudecer las medidas, ¿entonces qué nos queda?, dijo Fadul.
“Si hoy sufrimos privación de la libertad, mañana va a ser peor? –continuó-. ¿Qué tenemos que esperar?. Solicitamos al gremio que se haga responsable de los hechos ocurridos y que garantice mediante un acta de seguridad o instrumento que crea pertinente, la integridad de los empleados en ejercicio”.