La semana pasada el Municipio de Río Gallegos decretó la emergencia sanitaria. Es por la caótica situación que atraviesa la capital, con cientos de reclamos por cloacas rebalsadas y cantidad de basura acumulada en los contenedores.
En la medida, firmada por el gabinete, se señala que el Ejecutivo podrá tomar medidas de carácter urgente “para brindar solución inmediata a la problemática social”, en un escenario donde la falta de recolección y el paro del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) jugó un papel importante. “Además de efectuar quema neumáticos y material sólido diverso, impiden la salida de vehículos recolectores de residuos desde el corralón, lo que da origen a formular la correspondiente denuncia en el Juzgado de Instrucción N° 2 de esta ciudad”.
Asimismo remarca que autoriza a las Secretarías de Coordinación Ejecutiva, Desarrollo Humano, Niñez, Adolescencia y Familia, Obras Públicas, y Gobierno a la adquisición de bienes y servicios y/o la realización de obras necesarias para afrontar la situación sanitaria imperante. Además, habilita a la Secretaría de Hacienda a realizar todas las adecuaciones presupuestarias que pudiera necesitar para la ejecución de los objetivos del presente decreto.