La residente del barrio 22 de Septiembre, dialogó con la 94.1, Radio Urbana y expresó su propio descontento, como el de sus vecinos: “Todos estamos molestos en el barrio, porque esto era chiquito. Hace siete años nos entregaron estos terrenos, y vivimos a la buena de Dios, porque esto se pobló muchísimo”. Asimismo, “hay una junta que se moviliza junto con las otras, y como no tenemos agua, nos trae el SUM”.
El pedido de la llegada del servicio de gas en este barrio periférico, lo narró la propia Marta Espíndola, ya que cuenta con “calefacción y cocina a garrafa, y es una fortuna!”, por lo que recurren al carbón.
Si bien, normalmente, los reclamos son en conjunto, por parte de los barrios alejados, o denominados periféricos: “tuvimos que parar un poco, con el tema de la pandemia. No se puede, y uno es consciente de la situación en la que estamos”. En relación al reclamo, el mismo está dirigido a DISTRIGAS, cuya respuesta no resultó satisfactoria para los vecinos, recordando: “que en su momento, nos dijeron que no contaban con los materiales”, motivo por el que los propios vecinos buscaban soluciones alternativas.
Asimismo, Espíndola sostuvo que “en ese barrio, no hay gas, no hay agua, ni luz, porque la que tenemos es de enganche”. En este contexto, aguardan que se rubrique la agrimensura de los terrenos, pero en cuanto al servicio de gas, manifestó: “Llega el invierno y acá se te congela hasta el aceite… Nadie pide que se nos regale nada, sólo que hagan las cosas como corresponde”, advirtiendo que “seguiremos luchando hasta que nos escuchen y de última vamos a cortar la ruta, antes de que llegue el invierno”.