Se trata de tareas de limpieza y reacondicionamiento de calles, aunque también de retiro de escombros o elementos en desuso que los vecinos del sector no tenían cómo sacar de sus patios o veredas.
El jefe comunal no sólo supervisó estas tareas, ya que también conversó con vecinas y vecinos del lugar, que al verlo pasar, lo fueron llamando para manifestar sus inquietudes o simplemente para saludarlo afectuosamente.
Entre tanto, Grasso visitó la casa de Ubaldo Cayún (San Lorenzo 697), quien el pasado 5 de noviembre cumplió 102 años. El mandatario, aprovechando que pasaba por ese sector, se detuvo un rato para saludarlo y cruzar algunas palabras, manteniendo el uso del tapabocas y en compañía Cayún de su hija y nieto. Fue un momento de mucha alegría y de un grato intercambio.