Esperanzas
Diego Cayun, de 39 años, hoy tuvo su turno para la primera dosis: “Me daba miedo, escuché muchas cosas de las vacunas y la verdad es que no pasa nada”.
Diego no pudo trabajar en la cuarentena porque tiene diabetes, y entiende que luego de la aplicación de la segunda dosis podrá recobrar una parte de la vida que llevaba. “Espero la segunda dosis para volver a trabajar, fue un año de encierro y esto me da esperanzas”, dijo.
“Siento que puedo vivir más tranquila”
María Paz Lambuedra, de 36 años, cuenta que tenía miedo: “Soy diabética y ahora siento que puedo vivir más tranquila”. María indica que la cuarentena le generó depresión debido al prolongado encierro, pero “la vacuna da esperanza, sobre todo para los que somos pacientes de riesgo, quita un poco el miedo. No tuve Covid, pero fueron meses muy difíciles”, dijo.
En cuanto a la atención, María destacó la amabilidad de las personas que forman parte del equipo de salud del vacunatorio: “son todos amables y receptivos ante la demanda de cada uno de nosotros”.
“Espero que esto pase rápido”
Marianela Bahamonde, tiene 56 años y destaca que la aplicación de la vacuna le permite cuidarse y cuidar a su familia. “Espero que esto pase rápido, la verdad el encierro es complicado, y espero que esto nos permita volver a una vida más normal”, dijo.
Marianela invitó a los vecinos a continuar con los cuidados para evitar contagios, pero agregó que la vacuna “nos da esperanza para evitar el riesgo grave”.