En un clima de creciente tensión por el avance de la reforma laboral a nivel nacional, el intendente Pablo Grasso utilizó sus canales oficiales para lanzar una dura crítica hacia las políticas económicas vigentes, vinculando el panorama industrial del país con la realidad que atraviesa Santa Cruz desde hace un año.
Un paralelismo de crisis
A través de sus redes sociales, Grasso se refirió al cierre de la planta de Fate, señalando que este fenómeno no es ajeno a lo que los santacruceños ya experimentaron en el sector energético. "El cierre de Fate lo vivimos hace un año en Santa Cruz con miles de despidos en el petróleo", recordó el jefe comunal, situando el inicio de la crisis en la salida de YPF de las áreas convencionales.
Críticas a Milei y Vidal
El Intendente no escatimó nombres a la hora de buscar responsables. Según Grasso, existe una decisión política coordinada entre el Gobierno Nacional y el Ejecutivo Provincial para retirar el apoyo al desarrollo regional.
"Fue la decisión de Milei y Vidal de abandonar esta Provincia. El modelo de saqueo y desindustrialización es en todo el país", sentenció el mandatario municipal.
El contexto de la Reforma Laboral
Las declaraciones de Grasso se dan bajo el hashtag #NoALaReformaLaboral, sumándose al reclamo de las centrales obreras y sindicatos que mañana jueves realizarán un paro total de actividades. Para el intendente capitalino, lo que sucede en el sector del neumático es una muestra más de un plan que, a su criterio, busca el desmantelamiento de la industria nacional y la pérdida de puestos de trabajo genuinos.
Con este posicionamiento, Grasso se alinea con el frente gremial que denuncia un "abandono" estatal de Santa Cruz, elevando la temperatura política en la previa de una jornada de movilizaciones que promete paralizar la capital provincial.