Estaciones fuera de servicio y bombas paralizadas
Durante una inspección técnica, Silvera constató que puntos críticos de la red cloacal están operando a media máquina o, directamente, se encuentran inactivos. Entre los casos más graves, mencionó las estaciones ubicadas en Chiclana y Almirante Brown y la de Orkeke y Piedrabuena, además de otros dos sectores chequeados en la jornada.
“Vamos a pedir la intervención urgente de quien corresponda. Hay estaciones paralizadas por falta de mantenimiento y por ausencia absoluta de equipamiento”, sentenció el funcionario municipal.
Un efecto dominó que pagan los vecinos
El problema no queda puertas adentro de la empresa provincial. Según explicó Silvera, la inactividad de las bombas de SPSE genera un cuello de botella que termina saturando la infraestructura municipal. Al no circular el flujo hacia las plantas de tratamiento, las redes pluvio-cloacales de la ciudad trabajan al límite, provocando los constantes desbordes y rebalses que hoy afectan la calidad de vida en los barrios.
"Todo esto perjudica directamente a la red del municipio. Nuestras estaciones están trabajando al límite y el sistema finalmente colapsa porque las de Servicios Públicos no funcionan como deberían", remarcó Silvera.
Una crisis evitable
Desde la gestión municipal calificaron la situación como "conocida, reiterada y evitable". El reclamo apunta directamente a la responsabilidad de la provincia para que asuma el mantenimiento básico de su infraestructura y no traslade el peso de la desidia a las arcas municipales y, sobre todo, al día a día de los vecinos.
Silvera concluyó con un mensaje que resuena en medio de la interna política: “Nosotros seguimos trabajando y dando la cara, pero es necesario que cada área cumpla con su responsabilidad. Cuando el Estado no funciona de manera integral, las consecuencias las paga la gente”.