La jornada escolar en el Colegio Secundario N° 11 de Río Gallegos comenzó con un fuerte llamado de atención sobre las condiciones edilicias del establecimiento. Tras semanas de filtraciones de agua provocadas por las lluvias, cedió una parte del cielorraso en una de las aulas. El desprendimiento de la mampostería ocurrió antes del ingreso de los alumnos, por lo que no se registraron heridos, aunque el hecho reavivó el reclamo por la seguridad en las instituciones educativas de Santa Cruz.
Durante una entrevista concedida al programa Hora 8, que se transmite por Radio Urbana 94.1, Juan Manuel Valentín, secretario general de ADOSAC filial Río Gallegos, advirtió sobre el peligro constante al que están expuestos tanto docentes como estudiantes. Valentín señaló que el colapso del techo en el Secundario 11 es una muestra de una problemática generalizada que ya venían advirtiendo desde el gremio, citando como otro ejemplo crítico el caso de la Escuela Especial N° 1, donde persisten graves filtraciones de agua sin reparar.
El dirigente docente cuestionó además los discursos oficiales sobre montos de inversión histórica en materia educativa por parte del Ejecutivo provincial. Explicó que las cifras informadas por el Consejo Provincial de Educación (CPE) resultan insuficientes para cubrir el déficit real de la infraestructura escolar y exigió conocer el presupuesto estimado para poner en condiciones la totalidad de los edificios de la provincia. En esa línea, recordó que desde el inicio del ciclo lectivo el gremio solicitó formalmente la creación de una subcomisión paritaria de Seguridad e Higiene para evaluar el estado edilicio de manera conjunta, propuesta que fue rechazada por las autoridades educativas.
A la crisis de infraestructura en los colegios de la capital provincial se suma la sobreocupación y superposición de instituciones en un mismo espacio físico, tal como ocurre en el edificio del Colegio Guatemala, donde conviven cuatro niveles y carreras de formación terciaria como el IPES y el EIPE sin contar con las instalaciones ni los laboratorios adecuados. Para Valentín, esta saturación no solo perjudica la dinámica pedagógica, sino que acelera el deterioro estructural de los inmuebles.
Finalmente, al ser consultado sobre recientes episodios de violencia registrados en otros establecimientos locales, Valentín remarcó la necesidad de implementar de forma urgente políticas públicas integrales de contención social y salud mental. Señaló que las crisis socioeconómicas impactan de lleno en las comunidades escolares, por lo que el Estado provincial debe garantizar ámbitos de formación y herramientas de prevención en lugar de responder únicamente ante hechos consumados.