Alrededor de las 17:40 horas, una llamada al 911 alertó sobre un complejo momento que atravesaba un vecino en una vivienda ubicada entre las calles Gotti y Pirulo Álvarez. La tensión inicial provocada por una discusión familiar derivó en que la persona se atrincherara en una de las habitaciones del domicilio, imposibilitando el diálogo directo con las primeras unidades policiales que arribaron al lugar.
Ante la posibilidad de que la persona pudiera autolesionarse o lastimar a terceros, la Policía de Santa Cruz puso en marcha el protocolo operativo estándar para situaciones críticas. El procedimiento implicó el despliegue del personal de la Comisaría Segunda, Comando de Patrullas, Fuerzas Especiales y el Grupo Negociador, que actuó junto a profesionales de la psicología. De forma paralela, se convocó al equipo médico del hospital local bajo los lineamientos de la Ley de Salud Mental y las normativas de prevención de crisis.
Gracias al trabajo paciente y especializado de los negociadores, la mediación verbal permitió contener a la persona de manera segura. Finalizada la intervención en la vivienda, se dispuso su traslado al área de guardia y triaje del hospital para recibir la atención médica y el acompañamiento profesional correspondiente. Asimismo, el personal especializado brindó contención emocional a los familiares presentes, quienes atravesaron momentos de profunda angustia.
Desde la cúpula policial destacaron la importancia de no estigmatizar estas situaciones y recordaron que la salud mental requiere un abordaje temprano, apoyo social y la intervención de redes de contención. Ante cualquier emergencia o situación de vulnerabilidad emocional, se recuerda a la comunidad acudir inmediatamente a la línea 911 para activar los canales de asistencia oportuna.