La pericia de los Bomberos de la Unidad 21ª realizada esta mañana, arrojó como resultado que el hecho fue accidental. Un cortocircuito en la zona del tablero eléctrico provocó la combustión que rápidamente se extendió en todo el interior de una casilla de 3 x 4 metros, aproximadamente.
El monoambiente de material ligero ardió rápidamente y el fuego alcanzó las dos garrafas de gas con las que el dueño se calefaccionaba. Las dos explosiones que escucharon los vecinos, precisamente corresponden a deflagración de las garrafas, una de 5 kg y otra de 10 kg.
La detonación de la garrafa mayor provocó que parte del techo vuele por los aires.
Afortunadamente el dueño, José Gómez, no se encontraba en el lugar. La noche anterior había dormido en otra casa.(Ahoracalafate)