A las 14:00 se llevó a cabo una conferencia de prensa en las instalaciones del Concejo Deliberante. El intendente Pablo Grasso, acompañado por parte de su gabinete, se refrió a la situación que se está viviendo desde ayer después de la asamblea de los trabajadores municipales, que decidieron no aceptar la propuesta del Ejecutivo y continuar con las medidas de fuerza. Volvieron a quemar cubiertas en varios puntos de la ciudad y prohibieron la salida del palacio comunal.
Grasso explicó que el sindicato estuvo de acuerdo en llevar a la asamblea la propuesta que consistía en reorganizar partidas, para disponer de $1.267.000 que sería distribuidos entre los trabajador que efectivamente están cumpliendo tareas en la parte operativa y acordando con el gremio que abarcaría a 1.000 empleados que recibirían $1.200 de aumento y “Hoy nos encontramos con la agresión, la toma de rehenes en el palacio comunal con el secretario de Gobierno, autoridades, jefes y empleados que no tienen nada que ver y que quieren trabajar por el bienestar de la población y la justificación de su salario a lo largo de todo este mes”, lamentó el Intendente.
EI Intendente informó que se presentó la denuncia por privación ilegítima de la libertad de cada uno de los vecinos y trabajadores del municipio, que no dejaban salir del edificio y expresó su solidaridad con los padres y niños, de cada uno de los establecimientos educativos que tuvieron que cerrar sus puertas.
Por otro parte, el Jefe Comunal aseguró: “No vamos a permitir ningún tipo de extorsión, vamos a seguir defendiendo los intereses de todos los vecinos” y agregó: “La mesa de negociación va a estar siempre abierta”.
Para finalizar Grasso hizo hincapié en el dialogo abierto y la voluntad de ofrecer todas las herramientas financieras y políticas posibles para llegar a un acuerdo. “Vamos a denunciar todo lo que sucedió en el municipio nos vamos a hacer cargo de la responsabilidad política, si acá hubo fiesta participaron todos, políticos y sindicalistas".