Estados Unidos fue un actor central en el entrenamiento de jerarcas militares, en la nefasta Escuela de las Amricas localizada en Panam. Sumado a esto, Estado Unidos apoy el golpe cvico-militar y se encarg a travs de la Operacin Cndor, de coordinar las persecuciones y polticas represivas de los diferentes gobiernos de facto del Cono Sur. Todos estos hechos estn comprobados en los juicios por delitos de lesa humanidad que se estn llevando adelante en Argentina.
La poltica represiva de Estados Unidos no se limit al Cono Sur, tuvo correlatos en diferentes pases de Amrica Central y el Caribe, siendo la participacin activa en la ejecucin de la guerra contra el ejrcito sandinista en Nicaragua uno de los puntos principales de esta poltica.
El presidente Barack Obama y su administracin tampoco son ajenos a la desestabilizacin de gobiernos en Amrica Latina. No olvidamos el golpe de Estado en Honduras contra Manuel Zelaya en 2009, el derrocamiento de Fernando Lugo en Paraguay en 2012, as como tampoco olvidamos los levantamientos policiales contra los gobiernos de Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador, que se suman al constante hostigamiento contra el gobierno de Venezuela. En todos estos casos existen pruebas concretas de participacin de las embajadas de Estados Unidos y de sus operadores en el terreno.
Por todas estas circunstancias, consideramos por dems inadecuada la visita de un presidente de Estados Unidos en una fecha tan importante para aquellos que luchamos por memoria, verdad y justicia.