En los últimos días, el paisaje urbano de Río Gallegos se vio alterado por una presencia inusual y molesta: una invasión de moscas que afecta tanto el interior de las viviendas como los espacios públicos. La situación ha generado una ola de reclamos en redes sociales y medios locales, donde los vecinos denuncian que la cantidad de insectos hace "insoportable" el día a día, especialmente en los barrios cercanos al vaciadero y zonas con baldíos.
El malestar en los barrios
"No se puede abrir una ventana ni cinco minutos. Es una lucha constante con venenos y telas mosquiteras que no dan abasto", comentaba esta mañana una vecina del barrio Del Carmen. El reclamo es generalizado: se solicita mayor frecuencia en la recolección y una desinfección más profunda en los focos de acumulación de basura.
La respuesta oficial: Factores climáticos y operativos
Ante esta situación, la Secretaría de Construcción y Ordenamiento Territorial, a través de Guillermo Quiroga (Jefe de Saneamiento), salió a detallar las acciones que se están llevando adelante. Según el informe oficial, el fenómeno no es casual, sino que responde a una combinación de factores:
Variables Climáticas: El aumento de la temperatura y la humedad estacional han acelerado los ciclos reproductivos de los insectos.
Operativos en Marcha: Desde el 8 de agosto se ejecuta un esquema de fumigación permanente en el vaciadero municipal y sectores críticos.
Saneamiento de "Mini Basurales": Se utiliza maquinaria pesada (retroexcavadoras y camiones) para erradicar focos de basura en los barrios, señalados como los principales criaderos.
Una responsabilidad compartida
Desde el Municipio enfatizaron que, aunque el Estado refuerce los controles, la batalla contra la plaga requiere de la colaboración vecinal. Los informes técnicos advierten que el pasto alto, los restos orgánicos en patios y los terrenos sin cerramiento son "aliados" de la proliferación.
"Las ciudades deben comenzar a incorporar medidas de adaptación ante climas más variables", indicaron desde la comuna, recomendando a los ciudadanos el uso de mosquiteros y la limpieza rigurosa de frentes y patios para potenciar el efecto de la fumigación municipal.