Según la decisión tomada por el Banco Central, dentro de cuatro meses los clientes bancarios podrán identificar sus cajas de ahorro y cuentas corrientes con un alias fácil de memorizar, en lugar de tener que buscar, como ahora, su clave bancaria uniforme (CBU) para transacciones o pagos de terceros.
Se deberá asociar a sus cuentas actuales un alias unívoco que tendrá, como máximo, 14 caracteres (letras o números). Y podrán a partir de esto prescindir del uso del CBU que, de todos modos, seguirá existiendo; así lo adelantó Ámbito.
La comunicación "A 6044", publicada esta semana, establece que "las entidades financieras deberán adecuar sus funcionalidades de internet, banca móvil y plataforma de pagos móviles para permitir crear, mantener y usar un alias unívoco con el CBU correspondiente a cada cuenta". Y que "los titulares de las cuentas podrán informar esos alias en reemplazo del número de CBU para recibir pagos y transferencias".
El alias será administrado por la cámara electrónica de medios de pago de bajo valor (Coelsa), pero podrá ser obtenido por los clientes a través del homebanking.