Que en el convencimiento que los habitantes de nuestra Patria y especialmente los riogalleguenses en su conjunto, le debemos todo nuestro reconocimiento a todos aquellos hombres que, con motivo del conflicto bélico librado con el Reino Unido, en 1982, que ofrendaron su vida en la defensa de la Soberanía en el Territorio de las Islas del Atlántico Sur; y en este caso particular, tratándose de la Conmemoración del Trigésimo Quinto Aniversario de su fallecimiento en combate del único soldado santacruceño, al que poco recordamos, siendo ésta no solo una manera de tributarle nuestro recuerdo, el reconocimiento y respeto que este Héroe Nacional se merece, sino no también incorporar al uso cotidiano un recordatorio propio de la historia reciente de nuestra Patria, que tiene como protagonista a un santacruceño, recordando que el espíritu de la gesta de Malvinas impone, año a año, la impronta de recordar a aquellos padres, hermanos, hijos, nietos o amigos que participaron en la Guerra y se fueron con ella.