“No sabía si estaba vivo. Me quedé mirándolo fijamente, y de repente parpadeó. Di la vuelta y corrí tan rápido como pude, cerrando la puerta detrás de mí”, relató Patel.
Cuando le pidió a su esposa e hijos que no entren al baño porque había un gran lagarto, no le creyeron. Sin embargo, el hombre los obligó a refugiarse en la casa de unos vecinos, tras lo cual volvió al lugar para intentar sacar al animal.
Aún así, Patel no logró dilucidar cómo ni por dónde entró el cocodrilo, por lo que teme que vuelva a ocurrir.
Finalmente, la policía y los guardias forestales llegaron hasta el lugar y capturaron al reptil poniéndolo en una caja, donde lo transportaron a un lago cercano. Allí, lo liberaron ileso.
Tras el sorprendente suceso, Patel posteó la foto del cocodrilo en Internet, porque “nadie me creía”, dijo.