A través de un comunicado de prensa desde el Plenario de Trabajadoras manifestaron: “queremos llamar la atención al Intendente de la ciudad por las reiteradas denuncias que recibimos de mujeres que han sido maltratadas, y esta vez nuevamente a una militante de nuestra organización que visita constantemente el corralón municipal como activista en defensa de los derechos de los animales. Analía Muñoz llevó a castrar una perra y la respuesta del Dr. Basualto fue la del maltrato psicológico, sometiéndola a humillación y destrato por ser mujer y por no tener “formación veterinaria”, no es la primera vez que se dirige de manera impertinente a nuestra compañera, también se repite con otras mujeres proteccionistas”.
Las organizaciones protectoras de los derechos de los animales y los activistas independientes han señalado la falta de políticas públicas que atiendan el problema de la súper población canina en la ciudad, demostrando que existe poca voluntad política por darle solución alguna.
El trabajo que lleva adelante “nuestra compañera junto a otros activistas es poner en agenda una problemática que afecta a toda la ciudad y que se replica en muchas otras localidades, es una lucha para terminar con el envenenamiento de decenas de animales, una respuesta contraproducente y que no ayuda en nada a combatir el problema de la superpoblación. Han levantado, también, la consigna de la castración masiva y salud pública y gratuita para los animales en defensa de sus derechos”, señalaron.
Ante las reiteradas denuncias públicas, con manifestaciones de por medio en las calles, “el Dr. Basualto se cree con autoridad de maltratar a las proteccionistas por ser funcionario del gobierno municipal y por su trayectoria académica con el poder, ya que lo hace sólo con las mujeres dedicadas a esta ardua tarea. Intenta esquivar la responsabilidad del Estado ante la problemática, tratando a nuestra compañera de hacer “politiquería barata con los perros”.
La primera situación “se desencadenó ante el reclamo de nuestra compañera por la muerte de un perro que estuvo encerrado en la perrera de manera ilegal y por causas evitables. En ese contexto, el médico le grita y la insulta. “Anda a hacer politiquería barata a otro lado, pedazo de estúpida”, expusieron.
Esta denuncia, entre otras, “se la dimos a conocer al funcionario Sr. Adriel Ramos de la Secretaría de Desarrollo Comunitario, quien prometió dar respuesta al problema del maltrato y encaminar la campaña de las castraciones. Al día de hoy, no tuvimos respuesta alguna. Con este nuevo episodio volvemos a poner de manifiesto la gravedad de seguir sosteniendo maltratadores en las funciones públicas, más aún cuando es el Estado el que debe prevenir cualquier tipo de violencia contra la mujer y garantizar la plenitud de sus derechos”.
“Hacemos público lo sucedido y responsabilizamos al Estado municipal a cargo de Roberto Giubetich de sostener funcionarios violentos que ante su falta de compromiso y trabajo responden con el maltrato, aprovechándose de la condición de género de nuestra compañera”.