Dicen que “lo que no te mata, te fortalece”, y pareciera que bajo esta consigna, los integrantes del Gobierno Nacional intentan denodadamente hacernos más fuertes, permanentemente. Nuevamente, uno de los integrantes del gabinete de la Casa Rosada, el subsecretario de Exploración y Producción del Ministerio de Energía de Nación, Marcos Porteau; pone a prueba la resistencia de espíritu y anuncia un incremento de las tarifas de gas, en el que explica que “el aumento promedio de las facturas de gas para los usuarios de todo el país, sumando el precio del fluido, el transporte y la distribución, será a partir de diciembre de 45% y de 58% para la casi totalidad de los comercios”. En consecuencia, los clientes residenciales de los segmentos de menor consumo -el 56% del total- pagarán sin impuestos $227 mensuales -o $134 si se aplica la tarifa social-, sostuvo Porteau.
Esta suba llega en el momento en cual, también se prepara el ajuste para la tarifa de la luz. Según ese escalonamiento, el precio del gas debía pasar en octubre de u$s3,77 a u$s4,19 con un aumento del 11,1%.
Los anuncios de aumentos en las tarifas de gas, luz y otros, por parte del presidente Macri continúan, pero por otra parte, prosigue cayendo el poder adquisitivo de los trabajadores y del sector pasivo, generando una incertidumbre cada vez mayor, pero sobre todas las cosas una desigualdad significativa
En definitiva, más allá de los números, los cálculos y las aclaraciones del Gobierno, esto resulta en un nuevo golpe bajo para la gente, sobre todo para aquellas regiones como la patagónica que requieren del gas como primera necesidad, y dejando en claro que el Ejecutivo Nacional carece de sensibilidad social.